Ingredientes:
1
pollo
1 cebolla a trozos
2 zanahorias
1 cabeza de ajos
1
vaso de
vino blanco
agua
aceite de
oliva
sal
Preparación:
Cortar el pollo, sazonándolo, a cuartos o a octavos, la
cebolla a trozos, las zanahorias peladas, cortarlas en 4 o 6 trozos, según
el tamaño. Cocinar preferiblemente en
cazuela de barro u olla de hierro. Con abundante aceite se
fríe
bien el pollo, la cebolla, las zanahorias y la cabeza de ajos entera. Añadir
el vino, y reducir a la mitad, dando la vuelta a los trozos de pollo para
que tomen sabor. Llenar con agua hasta cubrir los trozos de pollo y dejar
cocer. Cuando falte poco para terminarse el agua, rectificar de sal. Dejar
que se termine el agua y servir.
Notas:
(1) se puede sustituir el vino blanco por coñac o
brandy,
lo que varía el sabor final.
(2) si se usa coñac, pueden también añadirse 3
ciruelas pasas (confitadas) por comensal. Esto varia completamente el
gusto del plato con un punto de dulzor de contraste. Servirlas como
guarnición.
(3) para mejorar este plato. Separar los trozos de pollo (y las
ciruelas, si
se usan) en una fuente aparte. El resto del guisado, en un recipiente
conveniente, triturarlo con una
batidora de mano y pasar por el
colador
chino. La salsa resultante puede añadirse directamente a los platos junto a
las
ciruelas (si se usan), o presentar en una salsera aparte. |