Ingredientes:
Los del sofrito para
arroz a la cazuela
1 pollo a octavos (sin menudillos)
2 kg de naranjas
para zumo (mínimo)
sal
aceite
Preparación:
El dia anterior: poner el pollo en un recipiente
de barro o equivalente, dejando el mínimo espacio posible de aire entre los
trozos. Se exprimen las naranjas, reservando una naranja entera por
comensal. El zumo de naranja debe cubrir completamente los trozos de pollo.
Cocinar: retirar el pollo del zumo y guardar
ambos aparte. En la misma
cazuela de barro o de acero inoxidable, hacer el sofrito como para el
arroz, rehogando los trozos de pollo, sazonados previamente, dorándolos.
Incorporar el zumo de naranja guardado hasta cubrir el pollo y dejar cocer.
Aparte pelar las naranjas reservadas quitando del todo la capa blanca de la
piel y cortar en rodajas. Colocarlas planas cubriendo el plato de cada
comensal como base. Cuando el zumo de la
cazuela se haya reducido a una
salsa espesa (cuidar que no se queme), repartir los trozos de pollo en los
platos. La salsa que quede en la cazuela debe triturarse con una
batidora de mano y poner una
cucharada de salsa encima de cada trozo de
pollo, sirviendo la restante en una salsera.
Notas:
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Recordar que el zumo de naranja es un ácido, no usar
recipientes de aluminio o hierro, preferiblemente de barro y en última
instancia de plástico.
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Notar que es normal el color más oscuro que ahora tiene
el pollo después del macerado con zumo de naranja.
-
El aspecto del pollo, muy oscuro y muy suelto, puede
llamar la atención, pero sólo es el resultado de haberse embebido el zumo de
naranja.
La riqueza de sabor de este plato es el contraste entre
el pollo con su salsa y la naranja cruda de la guarnición. Es un plato que
suele pedir bastante pan al comerlo, por lo que es ideal como plato único,
seguido de un postre refrescante (melón en frío,
helado de vainilla, sorbete de limón, etc...)
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