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Decir Asturias es decir quesos, más de cuarenta variedades de queso más o menos oficialmente reconocidas hacen de
esta tierra un paraíso para los amantes de este delicioso alimento. Y las cuarenta
distintas entre si, cada una de ellas con su propia y acusada personalidad. La calidad de
los pastos, la excepcional calidad de la leche de una cabaña ganadera única y la
esmerada elaboración hacen de cada uno de ellos un magnifico ejemplo del ingenio humano.
Asturias presenta una meteorología
privilegiada para el desarrollo de la ganadería, ya que proporciona excelentes pastos. Es
la primera región española en producción de leche de vacuno, pero también existe gran
cantidad de cabras y ovejas. No es de extrañar que sus quesos sean de los más variados en forma, sabores, consistencia y
clases de leche...
Ya en las primitivas cuevas prehistóricas
asturianas aparecen pinturas que representan toros, caballos o gamos. Esto demuestra la
muy antigua existencia de mamíferos en esta región y hace penar que la leche formaba parte de la
dieta de aquellos hombres primitivos.
En el Museo Etnográfico de Oviedo hay una
magnífica representación de antiguos utensilios para la elaboración del queso, tales como calderas de cobre, queseras en
cerámica, cucharas de madera y muchos más. De los quesos
asturianos podemos destacar el de Cabrales,
Buelles, Porrúa, Arangas, Peñamellera, Vidiago, Los Beyos,
Oscos, Casín,
Gamonedo,
Pría o Afuega´l Pitu.
De todos modos son muchas las Asturias e
interminables y distintos los quesos que podemos
encontrar en ella...
El queso
es un elemento fundamental de la gastronomía asturiana. Se tienen testimonios de que en
el ámbito rural la fabricación de quesos en
otros tiempos era abundante y parte de la vida cotidiana. Esta era una producción
familiar, resultado del exceso de producción lechera y destinada al consumo e incluso
usada como medio de pago. Su comercialización se puede considerar más bien escasa. Ya
Jovellanos en el siglo XVIII calificó los quesos
asturianos como «muy ricos y regalados», asegurando que eran difíciles de
comercializar, entre otras cosas, por los inconvenientes materiales para su conservación.
Este último dato es fundamental para
entender el porqué de ese ámbito familiar en la producción quesera del Principado. El
tipo de queso que se hacía aquí, al contrario
que en otros lugares de Europa, era de difícil transporte y conservación, ya que no
estaban hechos a partir de una pasta cocida y prensada que favoreciera tales menesteres.
A principios del siglo XX la ganadería
asturiana fue adquiriendo cada vez más importancia en la economía de la comunidad,
llegando a aportar en la década de los años 20 más del 20% al total de la producción
láctea de España, convirtiéndose de esta manera en la primera productora nacional.
Más tarde, vería un retroceso debido al
cambio de estructura socioeconómica, que motivó una crisis en el campo asturiano,
llegando a perder ese puesto privilegiado como productora. Esto motivó que la artesanía
del queso decayera rápidamente. El único que se
mantuvo con una gran relevancia fue el queso de
Cabrales.
En los últimos años del siglo XX, como
consecuencia del Tratado de Maastrich y la existencia de cuotas lácteas, la cabaña
ganadera asturiana desciende de manera considerable. A pesar de todo, parece que la
elaboración artesana revive gracias a las distintas cooperativas, denominaciones de
origen, y al renovado interés por la cultura popular. Así, ya no es sólo el Cabrales el
que tiene una gran proyección incluso fuera de las fronteras asturianas, sino que otros
como el Casín
o el Afuega'l pitu cada día cobran más protagonismo.
Y ya puestos una breve y espero que
provechosa recopilación de algunos de estos quesos
y que como todo en La Página de Bedri solo pretende ser una
humilde ayuda y eso si, necesitaré de vosotros para ir ampliando esta sección con las
aportaciones que desde cualquier lugar del mundo tengáis a bien hacer. Procuraré, en la
medida de lo posible ir abriendo cada vez más el abanico de posibilidades e ir
incorporando nuevas materias que además de agradaros puedan resultar útiles.
Me gustaría poder contar con vuestra
colaboración y que me hicieseis llegar los datos necesarios de los quesos
de vuestra tierra. Para ello solo tenéis que mandar un correo e-mail pulsando sobre el icono
de debajo.
Muchas gracias por tu visita y espero que
pronta colaboración |