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ELABORACIÓN DEL QUESO |
Según el código alimentario español el queso es un producto fresco o maduro, sólido o semisólido, obtenido
por separación del suero, después de una
coagulación de la leche
natural, de la desnatada total o parcialmente, de la nata, del suero de la mantequilla o de una
mezcla de algunos o todos estos productos, por la acción del cuajo u otros coagulantes apropiados, con
o sin hidrólisis previa de lactosa..
Para
algunos quesos se cuaja la leche añadiéndole ácidos tales como vinagre o jugo de limón. Sin embargo, la
mayoría se acidifican en grado menor gracias a las bacterias que se le añaden, que
transforman los azúcares de la leche en ácido láctico, a lo que sigue la
adición de cuajo para
completar el proceso de cuajado. El cuajo es una enzima tradicionalmente
obtenida del estómago del ganado lactante, pero actualmente también se producen
sustitutos microbiológicos en laboratorio. También se han extraído «cuajos vegetales»
de varias especies de la familia de cardos Cynara. |
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Procedimiento
para la elaboración del queso |
Coagulación
El
primer paso en el proceso de fabricación del queso
consiste en dejar la leche
en un sitio cálido, con lo que el azúcar de la leche, la lactosa, se agria, lo que hace que
uno de los constituyentes sólidos de la leche, una
proteína llamada caseína, se separe del suero por la
acción de las bacterias del ácido láctico o lácticas. La
precipitación da como resultado un producto espeso, la cuajada o requesón, que se recoge en un
trapo fino o gasa para que escurra bien el suero y después suavemente
removido se prepara para su consumo. Se trata del método más sencillo, y sin duda el
más primitivo, de fabricación del queso, que
todavía se emplea para elaborar queso fresco.
Cuando la leche ha sido
pasteurizada, y las bacterias, incluidas las necesarias para que se inicie el proceso de
acidificación, han sido eliminadas por medio del calor, debe añadirse un
cebador o acidificador similar al cultivo o bacterias que se
añaden al yogur.
Para
fabricar quesos más compactos y duraderos y
acelerar el proceso de separación, se utiliza una enzima llamada cuajo, que se encuentra en el estómago de
los mamíferos lactantes y permite a éstos digerir la leche de la madre. El cuajo se extrae del revestimiento del
estómago de terneras lactantes y se seca hasta obtener un polvo que será disuelto en
agua cuando sea necesario. Se añade a la leche después del cebador o acidificador
para acelerar el proceso de coagulación, es decir, la separación del suero y la cuajada. La industria quesera actual,
consciente de las necesidades de un número cada vez mayor de vegetarianos, ha creado una
alternativa sintética al cuajo
de origen animal. Dado que es casi idéntica, la diferencia en el sabor o textura de los quesos resultantes es apenas apreciable, por lo que
son cada vez más los fabricantes que la utilizan.
Escurrido y salado
A
continuación se elimina el suero para evitar que la cuajada se acidifique
demasiado y controlar el ritmo de maduración. Esto se hace eliminando el suero y
dejando escurrir la cuajada.
En esta fase, suele añadirse
sal, que también contribuye a ralentizar la producción de ácido láctico,
realza el aroma y contribuye a la preservación del queso
y a su curación.
Moldeado y forma
En
esta fase se introduce la cuajada
en moldes para darle forma. Si se desea obtener un queso
de textura firme, ha de prensarse durante horas, o incluso semanas si se quiere que sea
especialmente compacto. El queso de textura suave
se extrae de los moldes transcurridas algunas horas, mientras que el más duro se deja
más tiempo antes de sacarlo y frotarlo con
sal o lavarlo con agua salada. El queso, aún sin madurar, está listo para el
siguiente paso.
Curado
y envejecimiento
En
esta fase, se guarda el queso en recintos
especiales o en cuevas, en condiciones controladas de humedad y baja temperatura. En
general, cuanto más tiempo dure el proceso de envejecimiento más complejo e intenso
será el aroma del producto resultante. Mientras el queso
va madurando, la cuajada experimenta una fermentación, que transforma el azúcar aún
presente en dióxido de carbono y ácido láctico, la
grasa en
ácidos grasos y las
proteínas en
aminoácidos. En ocasiones, dentro del queso se generan gases que, al no poder escapar,
producen los agujeros característicos como es el caso del queso suizo.
Sea
cual sea el método empleado para obtenerla, en la cuajada se encuentran, además de las
proteínas, la mayor parte de los ingredientes nutritivos de la leche, incluidos
grasa, minerales, azúcar
y vitaminas. Los quesos de cabra y oveja son más ricos en
proteínas y más adecuados
para las personas que sufren intolerancia a la lactosa, ya que son más fáciles de
digerir que los elaborados con leche de vaca. |
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Alteraciones en
las características de los quesos |
A veces es difícil determinar la causa de una alteración. Puede haber un mal
manejo en una de las distintas instancias de elaboración, que producirán un
defecto determinado o una series de defectos.
Por ejemplo si se deja un grano demasiado grande para el que corresponde al
tipo de queso que se está elaborando, tendremos varios parámetros que muy
posiblemente que se modifiquen.
En primer lugar el queso se saldrá del estándar de humedad que le
corresponde.
Se producirá una acidificación más intensa y fuera de tiempo. Con lo que el
queso puede quedar más blanco y desestructurado.
Se producirá una descalcificación mayor de la
caseína. Lo que traerá defectos de textura y consistencia.
Se afectará el nivel de proteólisis, por una variación en las condiciones
para que actúen las enzimas de la maduración.
Por otro lado un defecto, puede generarse por la suma de varios factores.
Así una falla en la corteza (pequeñas rajaduras) se pueden dar si el grano
quedó más seco, sumado a una salmuera muy concentrada y madurado en una
cámara de baja humedad relativa y con circulación forzada de aire a
velocidad más alta de lo conveniente. Tal vez si lo hubiese afectado sólo
una de éstas condiciones, no se hubiera dado el problema, pero la suma de
pequeñas variaciones provocan el defecto.
También, sólo una de las causa citadas anteriormente y por si sola es capaz
de generar el defecto. Una
cuajada reseca en condiciones normales de salazón y maduración,
posiblemente tenga problemas de grietas en la superficie.
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Fallos y errores |
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La
mayoría de los defectos de los quesos se pueden atribuir a alguna de las siguientes
situaciones:
Malas condiciones de higiene durante todo el proceso que sufre la leche desde el momento del
ordeño.
Errores que se cometen durante el proceso de la fabricación.
Problemas en el proceso de conservación posterior del producto.
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Fallos comunes durante la
elaboración |
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Leche no coagula en una cuajada sólida
Se ha
usado poco cuajo o fue
diluido en agua muy caliente o es de pobre calidad. También es posible que el cuajo fuese mezclado en el
mismo recipiente del tinte del queso; el
termómetro no es seguro y la temperatura es muy baja o la leche contiene calostro.
Recomendaciones:
es conveniente aumentar la cantidad de cuajo usado, diluir éste en agua fría;
cuide su almacenamiento y no contamine el cuajo con colorante.
Cuajado instantáneo
Después
de adicionar cuajo la
leche casi instantáneamente coagula en una cuajada de granos finos (mientras que el
cuajo todavía se está
agitando en la leche).
Debido a excesiva acidez en la leche, puesto que la leche no debería comenzar a coagular
hasta aproximadamente cinco minutos después de adicionar el cuajo.
Recomendación:
usar leche menos
ácida.
Falta
de acidez durante la elaboración del queso
El
cultivo iniciador no está trabajando porque hay antibióticos en la leche de animales que han recibido
medicación el iniciador puede estar contaminado o hay residuos de agentes
limpiadores.
Recomendación:
es conveniente usar un iniciador nuevo; no contaminar y enjuagar cuidadosamente todos los
utensilios.
Excesiva
acidez en los quesos
Ocurre
porque la leche ha sido
inapropiadamente almacenada antes de la elaboración del queso o pasteurización, por lo que conviene enfriar la leche inmediatamente
después del ordeño.
Difícil
desmoldado del queso después del prensado
Posiblemente sean bacterias conformes y/o levaduras salvajes que han contaminado la leche y la cuajada. Estos han
producido gas, los cuales han hinchado el queso
durante el prensado. Por esto hay que poner atención a la higiene.
Recomendaciones:
se han de limpiar todos los utensilios escrupulosamente y esterilizarlos con agua
hirviendo. Conviene mantener la leche limpia y fría antes de elaborar el queso, y si usa leche cruda, comience por
pasteurizarla.
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Fallos
y defectos en el sabor |
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Quesos con poco a ningún sabor
El queso no se ha madurado suficientemente o se produjo
insuficiente acidez durante la elaboración.
Recomendación:
es conveniente envejecer el queso durante un
tiempo apropiado o aumentar la acidez durante su elaboración.
Sabor amargo
Es causado por la acción de microorganismos
indeseables, la mala calidad o insuficiente cantidad de
sal, utilización de
excesiva cantidad de cloruro de calcio y utilización de
leches producidas por vacas que han consumido ciertos pastos donde se
dan determinadas hierbas (Artemisa,
ajenjo).
Los causantes principales son la formación y acumulación de péptidos amargos
en el queso. La formación de péptidos amargos es normal en la maduración de
un queso, pero generalmente se descomponen en producto menores (generalmente
aminoácidos) que no dan ese sabor.
El problema se plantea cuando cepas poco proteolíticas (S. Termophilus) son
incapaces de descomponer esos péptidos, o cuando su producción es mayor por
el uso de determinados coagulantes y no pueden ser degradados totalmente.
En una maduración adecuada, este defecto va desapareciendo, salvo que se den
las condiciones anteriormente descriptas.
Cuajos muy proteolíticos que producen una excesiva cantidad de péptidos
amargos.
Excesiva cantidad de cuajo.
Todo lo que favorezca la retención de cuajo en el queso (alta acidez,
temperaturas bajas de tratamiento del grano, cuajos fúngicos resistentes a
altas temperaturas, temperaturas más altas de pasterización)
Uso de cultivos puros de S.Termophilus, que no es muy proteolítico en
profundidad, por lo que no degrada los péptidos amargos que produce y que se
sumarían a los producidos por el coagulante usado.
Utilización de leches enfriadas muy contaminadas por psicrófilos. Las
enzimas proteolíticas de estos son resistentes a las temperaturas de
pasterización.
Ciertas
leches crudas con cargas de bacterias proteolíticas.
En quesos elaborados con
leches semidescremadas, el sabor se hace más perceptible, ya que
la
grasa lo enmascara.
Temperaturas altas de maduración pueden estimular la actividad proteolítica
del
cuajo.
Quesos con Ph bajos (4.9-5.0) tienden a ser amargos, pues hay una fuerte
acción del
cuajo, sin la correspondiente actividad bacteriana para degradar
esos péptidos.
Exceso en el uso de cloruro de calcio.
Debido a pobre higiene al manejar la
leche y/o utensilios de los quesos;
uso de cantidad excesiva del
cuajo; excesiva acidez, posiblemente desarrollada durante el proceso de
elaboración del queso o se le añadió
muy poca sal.
Ocurre cuando el queso contiene mucha humedad
o acidez.
Recomendaciones:
-
Conviene mantener la
leche en un ambiente frío hasta que esté listo para hacer el
queso.
-
Mantenga todos los utensilios absolutamente
limpios y libres de residuos largamente depositados que son eliminados por
un limpiador de tipo ácido. Esterilice todos los utensilios.
-
Si usa
leche cruda y los quesos son
amargos, se debería pasteurizar la
leche antes de la elaboración de
quesos.
Sabor a rancio
Se puede producir por varias causas:
-
Mal manejo de las condiciones de enfriado. Enfriados lentos, excesiva
agitación y contaminación por psicrófilas son factores a tener en cuenta.
-
Temperaturas muy bajas y agitados, pueden romper la membrana de los glóbulos
de
grasa por cristalización de los glicéridos de alto punto de fusión y
dejarlos expuestos al ataque de agentes lipolíticos naturales o microbianos.
-
Bombeos, descremadoras, higienizadoras, con funcionamientos anormales pueden
provocar la rotura de los glóbulos grasos.
-
Exceso de lipasa cuando se agrega.
-
Ataque generalizado de mohos.
En general las bacterias empleadas en las elaboraciones no son lipolíticas.
Sabor a malta
Es causado por la formación de aldehídos que derivan de
aminoácidos ,
también se presentan
alcoholes que provienen de la reducción de aldehídos (3
metil butanal), También es producido por una variedad de S.Lactis, St.Lactis
var. Maltígenes.
Sabor a fruta
El problema parte de una excesiva producción de
alcohol etílico por parte de algunas cepas de Str.Lactis y
Str.Dicetilactis, que luego de una serie de reacciones da origen a la
formación excesiva de butirato de etilo y hexanoato de etilo, responsables
del sabor.
Sabores anormales
Con esta expresión se hace referencia a sabores que acompañan generalmente a
defectos de hinchazón. Los coliformes dan sabores impuros, a sucio, algo
amargos, recuerda al tambo. La levaduras dan sabores a vinagre dulce. Los
clostridium, sabores provenientes del
ácido butírico, también a pútrido en caso de infección con
Cl. Sporógenes.
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Fallos y errores
en el color |
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Coloración irregular
Debido a la contaminación de microorganismos, mala distribución de la
sal o
al corte de la cuajada
en trozos de diferentes tamaños, conservando más suero los pedazos más
grandes, en los cuales se desarrolla una acidez mayor que en los pequeños, por lo que
disminuye la intensidad del efecto producido por el colorante artificial; empleo de
colorantes de mala calidad, infectados por hongos.
Recomendación:
mejorar la higiene del proceso, evitando contaminaciones y mejorar la proporción y
distribución de sal usada.
Color rosa
Es una coloración que aparece debajo de la corteza puede llegar a
difundirse, es causada por cepas de Lactobacillus temófilos, cuando no se
establece un adecuado potencial redox. En presencia de oxígeno se produce
una oxidación, que cataliza la aparición del color. La penetración de
oxígeno en la masa del
queso
parmesano es un factor decisivo. Quesos con mayor permeabilidad de la
cáscara presentan el problema a una profundidad de 2 cm y esta condición de
permeabilidad puede estar dada por:
1. Granos muy grandes
2. Prensado insuficiente
3. Deficiente formación de la cáscara.
4. Recortes de rebordes mal realizados.
Es más común en quesos de mayor maduración.
Manchas enrojecidas en la corteza
Se dan en la corteza y no se difunden en el interior. Pueden ser causadas
por concentraciones elevadas de sal nitro en salmueras viejas. Estos
nitratos pasan a la salmuera con el suero y la van saturando. Se reducen a
nitritos por acción de enzimas y éste reacciona con
aminoácidos formando
compuestos que dan ese color.
Borde blanco descolorido en la corteza
Se da en la corteza del queso y se manifiesta por la aparición de una zona
blanquecina superficial, con profundidad hasta de un centímetro. El interior
del queso presenta un color amarillento normal. Se da por una paralización
de la fermentación en la cáscara, aliado con una salinidad excesiva de la
salmuera y una temperatura baja, que reseca e impide una proteólisis normal
de la periferia del queso, mientras que en el interior la maduración
transcurre normalmente. Enfriamientos de la cáscara, la introducción de
quesos con elevados Ph a salmuera, son elementos causantes de este defecto
al no permitir una
fermentación adecuada en la parte externa.
Manchas marrones en la cáscara u oscurecimiento de casi toda la corteza
del producto
Se observa en la corteza de quesos duros de larga maduración como el
parmesano.
El oscurecimiento de la corteza de origen no enzimático, se debe a la
reacción entre los
carbohidratos (lactosa
y principalmente
galactosa) con
aminoácidos, dando lugar a la formación de compuestos
como las melanoideas, que dan el color amarronado del producto. Esta
reacción se ve acelerada por el calor. La presencia de metales como el
hierro y cobre la pueden favorecer.
El uso de cultivos que no fermentan la
galactosa ( S. Termophilus y algunas cepas de L.Bulgárico) serían
indirectamente los causantes de este problema .
Se ve favorecido en el
Parmesano,
por gran liberación de
aminoácidos (maduración prolongada), aumento de PH,
temperaturas más altas de maduración, Aw baja.
La formación de la mancha es lenta en el
parmesano,
requiriendo cierto tiempo al no haber altas temperaturas, pero se va
produciendo por ser auto catalítica y por requerir baja energía de
activación.
Este oscurecimiento también ocurre en
Muzarella,
queso rallado y
queso fundido. En este tipo de
productos, la reacción es mucho más rápida por estar catalizada por el uso
de temperaturas altas.
Se ha mencionado el metiliglioxal o el diacetilo como compuestos que
reaccionan con las aminas, formando un color amarronado. Estos compuestos
serían producidos por lactobacillus “salvajes”que serían más resistentes a
la sal, característica que se da en la cáscara (alto porcentaje de
sal).
Mancha blanca en la parte central de la pasta
Se presenta en el “corazón“ del queso y es debida a un exceso de
acidificación en el centro. Esto sucede cuando quedan los quesos muy húmedos
con mucha lactosa, y conservan el centro con temperaturas acordes con la
fermentación . El exceso de acidificación provoca una mayor
desmineralización afectando el cuerpo y el color.
Manchas blancas dispersas en la pasta
En ocasiones se observa en el interior del queso pequeñas manchas blancas, a
veces bien definidas, otras de forma difusa e irregular. Se trata de focos
de acidificación excesiva y es debida a los granos de
cuajadas grandes en un corte irregular y a pelotones (uniones de
varios granos) de
cuajada, que con más contenidos de
lactosa han acidificado en demasía.
También puede ser debido a
fermentos mal agitados u homogenizados antes de su agregado a la
tina (en el caso de uso de
fermentos de
leche repicados).
Corteza blanca
El uso de presiones de prensado iniciales altas, mientras la masa está
caliente, provoca una exudación de
grasa de la parte periférica, que luego
se vuelven blanquecinas y resecas. Sucede con más frecuencias en quesos
cocinados a temperaturas altas.
Marmoleado.
Al cortar un queso se observan líneas muy tenues, más oscuras, en los puntos
de unión entre los granos. Se pueden originar al cocinar con agua muy
caliente y muy rápidamente, que arrebata el grano formando una membrana muy
deshidratada y gruesa. También puede deberse al uso de excesiva cantidad de
cuajo que provoca una pronta y muy rápida coagulación, que se
agrava cuando comienza a coagular con la
leche sin haberse detenido completamente.
Puntos rojos en la masa
El uso de colorantes viejos, precipitados o que se han separados en
fases, por mal manejo de los mismos, es el factor más común de este defecto.
El uso de recipientes que contienen restos de sustancias de Ph bajo
(hipoclorito) causan este problema.
Manchas rojas, azules, grises o negras
Provienen de la acción de los hongos sobre los
quesos depositados en locales inadecuados. El tono rojo es el más
perjudicial porque penetra al interior y transmite a la pasta un sabor
amargo fuerte y desagradable.
Hay ciertos microorganismos que producen defectos de color, sobre todo en la
parte externa.
Manchas oscuras. Hongos de la especie de Monilia nigra.
Puntos enrojecidos en la cáscara. Causados por Oospera aurantiaca
Puntos rojos en el interior del queso. Causado por cepas salvajes de
Propionibacterium (P.rubrum)
Manchas rojas en la cáscara. Causadas por Brevibacterium linens
(provenientes de salmuera), también se nombra al Streptococcus faecalis como
responsable del defecto.
Recomendación:
la solución es raspar y frotar con un paño embebido en salmuera,
secar, aceitar o parafinar y colocar sobre estantes limpios y secos.
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Fallos y errores en la
textura de la pasta |
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El queso terminado es excesivamente seco
Puede ser ocasionado por
cuajo insuficiente; corte de la
cuajada en partículas muy pequeñas que produce mucha pérdida de
suero; alta acidez en la
cuajada; las
cuajadas han sido cocinadas a una temperatura excesiva o éstas han
estado demasiado agitadas.
El queso terminado es excesivamente
harinoso
Hay humedad en exceso o la acidez es muy
alta.
Queso hinchado
Ocasionado por la presencia más o
menos abundante, de gas anhídrido carbónico o hidrógeno, que se debe a una
fermentación producida por gérmenes anormales que dan al queso un aspecto esponjoso.
Ojos mecánicos
Son pequeñas aberturas de forma irregular que aparecen en la masa, muchas
veces en determinadas zonas. Pueden ser pocas o abundantes. La causa es el
aire ocluido en la masa, ya sea por uniones de
cuajadas frías con calientes. Cuando aparecen cerca de la
corteza, pueden significar un enfriado de la misma en el preprensado o en el
moldeo, impidiendo un acople entre los granos.
Cuajadas molidas (polvillo de cuajada), granos sueltos, son
también causantes de este defecto.
Cuajadas muy lavadas, con lento desarrollo de acidez y mal
prensadas pueden ser origen de este problema.
Apariencia de esponja con huecos muy finos
cuando se corta el queso
Puede ser ocasionado por la presencia de bacterias conformes y/o contaminación de
levaduras, lo cual se nota durante el proceso de cocción, dando un olor similar a la de
un pan pastoso.
Recomendación:
hay que ser cuidadosos con la higiene.
Puntos
de humedad observables debajo de la
cera de un queso
madurado, que pueden comenzar a pudrirse y arruinar al queso.
Esto ocurre porque el queso no se ha volteado
suficientemente, es conveniente voltearlo diariamente. O el queso contiene excesiva humedad que hay que reducir.
Cuerpo lerdo
Es el queso que una vez cumplida su etapa de maduración, no ha alcanzado las
características que le corresponden. Esto es debido a cepas de bacterias que
no tienen una adecuada actividad fosfatasa ácida en el momento preciso (Ph
5,2). Ello provoca que péptidos ricos en residuos fosfóricos no se degraden
convenientemente y como tales sustancias tienen efectos protectores sobre
hidrólisis posteriores, se produce un enlentecimiento de la maduración.
Pasta seca y dura
Bajo nivel de humedad.
Exceso de sal.
Poca
grasa.
Pasta
dura y quebradiza
Causada por un pH excesivo de la materia prima, de elevado extracto
seco y de una refrigeración demasiada lenta.
Pasta pastosa, tipo ricotta
Una descalcificación excesiva debida a un desarrollo elevado de acidez no
controlado, provoca este defecto. Generalmente se da en quesos con más
humedad y en el centro del queso que ha demorado en enfriarse.
Pasta desgranable
La causal es igual a la anterior pero en quesos duros se manifiesta así, por
falta de cohesión entre los granos.
Pasta
arenosa y puntos blancos cristalizados
Provocada por la cristalización de las sales fundentes en los quesos fundidos.
Ocurre en quesos de maduración prolongada y baja humedad. En la proteólisis
avanzadas donde se solubilizan muchos de los compuestos nitrogenados, se
puede formar un exceso de tirosina poco soluble en agua, que cristaliza en
forma dispersa en la masa, dando la sensación en la boca de arenosidad. No
es un defecto, indica sólo una maduración avanzada, pero es percibida como
un defecto por algunos consumidores poco conocedores.
Cristales blancos superficiales
Cuando se corta un queso semiduro y se deja unos días, se presenta en
ocasiones una mancha con apariencia de un polvo blanco. La gente lo asocia
muchas veces con la presencia de mohos, pero si se analizan se demuestra que
no lo son. Se trata de la formación de D-Lactato de calcio poco soluble.
Como las bacterias S.Lactis y S.Cremoris sólo forman L- ácido láctico y por
consiguiente se forma D-Lactato de calcio, los causantes de el problema
serían Lactobacilos y Pediococcus contaminantes. No debería ser considerado
como un defecto.
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Defectos de la corteza |
Grietas y rajaduras.
Expresión de una hinchazón muy grande. La corteza no resiste la presión
interior y se abre.
Cuajadas resecas, de unión débil entre los granos. Lo más común es el uso de
registradores de temperaturas defectuosos. Calentamientos muy prolongados
por fallas en la generación de vapor, unidos a acidez alta.
Cuajada quemadas. Al detener el agitado final, la cuajada se deposita sobre
fondo caliente.
Cuajadas ácidas. Hay una desmineralización grande.
Golpes de los quesos y telas o forros en mal estado.
Maduración en ambientes muy secos, agravados por circulación de aire.
Velocidad excesiva del aire en cámara.
Mala unión de de agregados de queso (quesos de recorte)
Pueden ser debidas a excesivo desuerado de la cuajada por acción lenta y acidez
fuerte; coagulación demasiado rápida; masa quemada por exceso de temperatura durante la
cocción de trozos desiguales; maduración en locales con cambios bruscos de temperatura y
corrientes de aire, entre otras.
Corteza muy adherida
La cobertura del
queso se desprende con gran dificultad después del prensado o pedazos
del queso pueden rajarse cuando se
remueve la cobertura. Ocurre por contaminación bacterial de conformes y/o
levaduras salvajes o el
queso no se reviste con una nueva cubierta cuando se necesita. Esto es
particularmente cierto para quesos
hechos con un cultivo termofílico.
Corteza débil
Bajo contenido de sal en la salmuera. Causa proteolisis de la cáscara.
Tiempo insuficiente en bajas temperaturas de salado.
Inadecuado expurgue secundario, tal vez por inhibidores que afecten
acidificación.
Ataque de
levaduras y micrococcus provenientes de la salmuera (producen
degradación de la corteza en maduración.
Corteza arrugada
Enfriamiento de la cáscara en prensa, que provoca un gradiente de Ph muy
brusco
Puede ser también por excesiva humedad de la masa.
Cámaras de maduración con alta humedad
Cualquier factor que afecte la salida normal de suero por la cáscara antes
de entrar a salmuera, lo que provoca una acumulación de acidez en la misma.
Durante la maduración puede suceder que la
superficie de los quesos comience a
arrugarse y tenga tendencia a desprenderse, lo cual se debe principalmente a
una
fermentación pútrida del exceso de
suero retenido en el interior de la masa o la elevada humedad en los
cuartos de almacenamiento.
Separación de la corteza
Salmueras muy concentrada y a temperatura más alta. Provocan una acumulación
tal de sal en la corteza, que esta encoge y se separa de la masa del queso.
Corteza gelatinosa
Salmueras nuevas que carecen de elementos tampones (Ca y P).
Fermentaciones detenidas o Ph del queso más alto.
Salmueras de baja densidad
Corteza enmohecida
Se favorece con la alta humedad de la cámara.
Cuando hay circulación defectuosa de aire.
Cuando la temperatura es más alta.
Con faltas de limpieza de la cámara.
Crecimiento
de hongos en superficies de quesos quesos al aire
o encerado
Puede ser debido a condiciones insalubres y/o a muy alta humedad en el lugar
de envejecimiento.
Recomendación:
conviene limpiar todas los recipientes utilizados para almacenar y curar los quesos de forma concienzuda y bajar la humedad del
local de almacenamiento.
Corteza desintegrada
Causada por ácaros o “polillas del queso” Las especies involucradas son
Typolideus casi onds, Typolideus longilar y Tyroglyphussiro. Estas especies
utilizan el moho blanco de los quesos para alimentarse, y van escarbando la
corteza para que continúe desarrollándose. Se va favorecido por la falta de
higiene, de volteo de los quesos y por las temperaturas altas.
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Soluciones
generales para cambiar parámetros de acidez y humedad |
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Si su iniciador sabe fuertemente ácido, o aún ligeramente metálico, esto puede
significar que ha sido muy madurado. Por esto es mejor usar menos iniciador o incubarlo a
70 ºC en vez de 72 ºC, para iniciadores termofílicos.
Muy
poca acidez hace una cuajada
débil y mucha acidez puede producir un queso
agrio, con sabor amargo.
Poco
cuajo no permite una
buena coagulación de la leche
y mucho hace que el queso sepa amargo.
El
aumento en acidez, cuando se madura la leche para quesos duros, depende de la
temperatura, tiempo y cantidad de iniciador. Si se produce mucho ácido, el queso se
pondrá agrio y podría salir suero durante la maduración.
Con
el calentamiento de la cuajada,
el ácido láctico
producido por bacterias del cultivo iniciador incremento el nivel de ácido en la cuajada y el suero. Se debe
calentar suficiente la cuajada
para que se produzca la cantidad correcta de ácido láctico. Si se produce
mucha acidez da quesos agrios y amargos con una
textura húmeda suave. Si se produce poca acidez se obtendrá un queso con poco sabor.
Cuando hay mucha humedad en la cuajada, se puede elevar la temperatura
de ésta para perder humedad, pero para la mayoría de los quesos no es conveniente elevar la temperatura más de 1 ºC cada
cinco minutos. |
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Fermentaciones anormales. |
La
fermentación láctica es altamente deseable en
la elaboración de quesos pero algunas de ellas, según sea su carácter,
intensidad o profundidad producirán quesos defectuosos.
Así una
fermentación láctica insuficiente es una
fermentación anormal y una
fermentación propiónica es normal o no según en
que tipo de queso se presente.
Con el término de fermentaciones anormales se pretende
señalar aquellas fermentaciones perjudiciales, no deseadas, que causan
alteraciones, algunas de ellas pueden resultar graves, en el queso y que son
comunes a casi todas las variedades.
Generalmente estas
fermentaciones son grandes productoras de gas,
entre otros componentes deseables y/o indeseables y causan hinchazones en
los quesos.
Es así que podemos hablar de hinchazones producidas por
fermentaciones no deseada, y que se clasifican en general por el momento en
que se producen.
Está causada por microorganismos contaminantes o por
mal manejo de
fermentos y se produce en las primeras horas de maduración. Se puede dar
en cámara, en la salmuera, incluso antes, en prensas y hasta en el propio
tacho apareciendo en este caso como cuajada flotante.
Entre las causas de esta hinchazón podemos distinguir:
Hinchazón por coliformes. Las bacterias del
grupo coli fermentan la
lactosa con formación de
ácido láctico,
acido acético,
etanol, CO2 e H . El género
Escherichia es el causante en la mayoría de los casos de hinchazón precoz.
El CO2 desprendido en la primer parte de la
elaboración es de tal magnitud que no puede se absorbido por el agua y se
manifiesta en el queso hinchándolo.
Se forman innumerable cantidad de ojos pequeños, del
tamaño de una cabeza de alfiler, y se le conoce como el defecto de “los mil
ojos”. La masa se vuelve esponjosa, coriácea, y puede presentar aroma a
estiércol o establo.
Su presencia significa ausencia o mal tratamiento
térmico a la
leche, ya que desaparecen con la
pasterización o recontaminación por higiene incorrecta en la
elaboración, luego de efectuado el tratamiento correcto por calor.
La presencia de antibióticos en
leche y una acidificación lenta, potencian su crecimiento
inicial, por falta de competencia y acidez. Son detenidas por la bajada de
PH en el queso, pero si su número inicial es alto, se manifestarán antes de
que baje el Ph y aún después por arrastre.
Hinchazón por levaduras. Estas producen una
fermentación con formación de
alcohol y gas, que también pueden hinchar el
queso en las primeras etapas, y con desarrollo de aromas a
levadura (panadería), fruta o
alcohol.
Forma grandes, en ocasiones similares a cavernas y
numerosos ojos, muy juntos y algo desgarrados.
Su presencia es signo de mala pasterización o
recontaminación. Mala higiene, restos de
leche y
suero, corrientes de aire, son elementos que potencian su ingreso
a la
leche.
Hinchazón por desequilibrio de bacterias. En
este caso no se trata de problemas de
pasterización e higiene, ni de una
fermentación indeseable, sino que de un mal
manejo del
fermento. Para ciertos tipos de queso se utilizan bacterias mesófilas
aromatizantes que a través de la
lactosa y el
ácido cítrico, entre otros compuestos forman
gas, que se manifiestan en el queso como ojos. Cuando se produce un
desequilibrio de bacterias y el número se dispara a favor de una muy
productora de gas temprano, se produce el hinchamiento del queso, por el
exceso de ese gas.
Este defecto se manifiesta cuando se lleva transcurrido
un tiempo de maduración, que puede ser de 20 días para ciertos tipos de
queso y de 3 o más meses para otros. Está causada por ciertos
microorganismos, que comienzan a actuar cuando las condiciones del medio le
sean apropiadas.
Hinchazón por Clostridium. Cl. butiricum y
tirobutiricum son los responsables de este tipo de hinchamientos tardíos.
Son bacterias peligrosas ya que tienen la propiedad de esporular y por
consiguiente no se eliminan con la
pasterización. El sistema de lucha contra estas bacterias pasa por la
prevención de su ingreso a la leche, más que por las acciones que se puedan
tomar luego de su ingreso. El umbral crítico de estas bacterias se situa en
las 200 bacterias por litro de
leche. Necesitan un ambiente anaerobio, un Ph alrededor de 5.4 (
si es más alto mejor se desarrollan). A partir de los lactactos produce
ácido butírico. La acción de estas bacterias provocan sabores
desagradables,
alcohol, CO2 e H. Los gases producen
hinchamientos, que dependiendo de la masa se presentarán como grandes ojos,
cavernas o esfolias (rajaduras o aperturas lineales de la masa), pudiendo
incluso romper la corteza si la presión es mucha, para escapar.
Hinchamiento por lactobacillus heterofermentantes.
No es común pero se puede dar en las elaboraciones donde se usa
suero fermentado proveniente de una
fermentación natural. Hay ciertas cepas
salvajes que pueden estar en el medio natural y tener esa característica.
Muchas veces este defecto ha sido relacionado con cepas de L.plantarum junto
a L. Casei.
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Putrefacción |
Es una descomposición proteica anormal, que produce olor desagradable y daña
la corteza del queso si es externa.
Se da en un principio en la corteza del queso de larga maduración
(preferentemente pero no exclusivamente), cuando este se encuentra en un
ambiente caluroso, sin circulación de aire y no hay un volteo de las hormas.
Está causada por Clostridium esporógenes que son microorganismos anaerobios.
En quesos depositados en cámaras sucias y con temperaturas mayores a las
normales y la falta de volteo y limpieza de los mismos se dan las
condiciones para que se pueda desarrollar.
Las temperaturas producen un desengrase del queso y es entre la corteza y
esa capa de
grasa que lo aísla , agregado a la falta de volteo, que se crean
las condiciones de anaerobiosis y actúa.
Aparecen pequeños puntos blancos, blandos, por la proteólisis producidas por
las colonias, que van invadiendo el queso. Esos puntos blancos con el tiempo
se van ennegreciendo en la corteza.
El Cl. sporógenesdegrada
aminoácidos dando lugar a la formación de amoníaco
y ácidos de olores fuertes como el caproico y caprílico, la descarboxilación
produce CO2 y aminas como la
histamina, la putrecina y la cadaverina de olor pútrido
En quesos frescos de masa muy lavada, mal acidificados y de corteza
gelatinosa, también se pueden implantar.
Causado por Bacterium proteolyticum, que son microorganismos aerobios
facultativos. Producen en la corteza manchas de color gris, y una fuerte
proteólisis, invadiendo el interior del queso. Producen aromas y sabores muy
desagradables.
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