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La apicultura
nace cuando el hombre intenta conocer el mundo de las
abejas. Para ello
tomó un tronco hueco e intentó mantener una Colonia.
En las
pinturas rupestres del mesolítico presentes en la Cueva de la Araña, en
Bicorp, proliferan escenas de la recolección de la miel, si bien es
difícil determinar su origen, se calcula que estas pinturas podrían datar
entre 7.000 y 8.000 años de antigüedad. En el Mesolítico 10.000 a 5.000
años adC, el hombre comienza la recolección de
miel de
colmenas silvestres y en el Neolítico cuando aprendió a controlar las
abejas y
enjambres.
Existen datos
históricos que señalan la existencia de prácticas apícolas en el periodo
predinástico de Egipto, trasladando sus
colmenas en embarcaciones a lo
largo del río Nilo. Hay papiros que datan del año 2400 a. C. donde podemos
observar la práctica. Es en el año 1500 a. C. cuando se escribe sobre las
abejas, siendo ésta la
primera evidencia escrita.
Los griegos,
que fundan Éfeso en el año 1100-1000 a. C. en el Asia menor en la Anatolia
hoy Turquía, veneraron la apicultura dado que la Diosa Artemisa después
Diana para los romanos era representada en las monedas.con el cuño de una
abeja en los años 480 a. C. En la Tracia también fue muy común acuñar
monedas con una abeja. Los
romanos, también practicaron la apicultura y en general heredaron las
prácticas helénicas e hicieron de ellas un objeto de culto. Los poetas
geórgicos dedicaron obras a la descripción de los instintos, costumbres,
inteligencia de las abejas y
a la explotación racional de estos animales que nunca dejaron de
sorprenderlos. En general, siempre en los relatos de las sociedades más
avanzadas de todas las épocas, se han encontrado vestigios del
conocimiento de las abejas y
de la explotación racional de la miel
y la cera.
Hasta el S.
XVIII se trata de una apicultura tradicional. A partir de este siglo con
el avance de los conocimientos científicos y sobre todo biológicos se
lleva a cabo un conocimiento más profundo del comportamiento de los
animales individuales y del
enjambre. Todo estos conocimientos, apoyados
en el invento de las colmenas movilistas (LANGTROTH –1895-) produce el
paso a una apicultura técnica.
La apicultura
alcanzó su apogeo cuando el único elemento conocido para endulzar los
alimentos era la miel. Esto cambio
después del descubrimiento de América y la
caña de azúcar, y la importancia de la apicultura decreció
sensiblemente. Sin embargo su práctica no se interrumpió en ningún
momento.
En España la
primera evidencia escrita de la importancia de la apicultura data del 1100
a. C., en lo que denominamos Imperio Tarteso, asentado en Andalucía. La
importancia de esta apicultura es tal que en el S. I d. C. el gaditano
Columela describió como era la apicultura de la época. Además hizo
referencia al manejo de las
colmenas.
Posteriormente esta importancia se mantiene por los Árabes. Adú Zacarías
en el Vol. 9 de su Tratado de Agricultura hace una importante mención al
manejo de las colmenas. Posteriormente Alfonso X lleva a cabo las primeras
ordenanzas sobre la Apicultura. En el S. XVI Méndez de Torres escribe el
primer texto sobre apicultura en España y además establece como se
reproducen las abejas.
La apicultura
moderna comienza con la creación de los
panales y los
cuadros móviles, en
virtud que no destruyen los mismos al realizar la cosecha de
miel, las hojas de
cera estampada y los
extractores mecánicos, alcanzando su apogeo a fines del siglo XIX y a
principios del siglo XX gracias a los trabajos de estudiosos como Arturo
Wulfrath Brockhoff, Huber, Dzierzon, Quimby, Langstroth, Hermano Adán,
Fabre, Hoffman, Miller, Alley, Doolittle, De Hruschka, Mehring, Root, Munn,
Miner, Harbison, Wolf, Phillips, Smith, Dadant, Fabre y Farrar.
Actualmente
existen dos tipos de apicultura:
-
Apicultura
Sedentaria. Es aquella en la que la ubicación de la
colmena no varía
y precisa de un aporte de alimento artificial.
-
Apicultura Transhumante. Consiste en in cambiando la situación del
apiario siguiendo la localización de la zona geográfica con el fin de
obtener un máximo de producción.
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