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Una infusión
es una bebida obtenida de las hojas secas, partes de las flores o de los
frutos de diversas hierbas aromáticas, a las cuales se les vierte o se los
introduce en agua a una temperatura mayor a la ambiente, pero sin llegar a
hervir. Si el agua hierve se lo considera cocción.
En química, se denomina así a la acción de extraer de un producto, mezcla
o solución, tanto como al producto extraído, las partes solubles en agua a
una temperatura mayor a la ambiente, y menor a la de hervor.
En medicina, una infusión es una disolución cuyo objetivo clínico próximo
consiste en ser inyectada en algún compartimento corporal, generalmente el
torrente circulatorio venoso, en cuyo caso se denomina infusión
intravenosa (IV) o endovenosa (EV). Pero, en el caso de que el
compartimento fuera la luz del tubo digestivo y esa infusión fuera
introducida por la boca, tal infusión se debe denominar infusión oral, por
ejemplo, una
infusión de té.
Ordinariamente las infusiones son disoluciones acuosas de algún soluto, es
decir, el resultado de diluir un soluto en agua pero sin que ésta contenga
soluto sobrenadando, depositado en el fondo del recipiente o flotando en
algún punto de la masa de disolvente. El soluto será siempre la sustancia
que va a ser disuelta en el diluyente. Son posibles disoluciones con
disolventes distintos al agua, por ejemplo, alcohol o algún líquido oleoso
y el soluto puede ser materia sólida como, por ejemplo,
sal común, gaseoso
como, por ejemplo, anhídrido carbónico inyectado a presión o una sustancia
líquida como, por ejemplo,
ácido acético.
La infusión es el método más frecuente de extracción del los principios
activos de una planta. Consiste en verter agua caliente, generalmente
sobre las partes más tiernas, hojas, o flores, y dejarla reposar entre 5 y
10 minutos. Normalmente se realiza depositando una
cucharada pequeña de planta seca en el interior de una
taza, lo que equivaldría a un peso aproximado de 2-3 gr. Si se
trata de hierba fresca la cantidad suele ser el doble. Una vez la hierba
dentro se verterá agua que acaba de romper a hervir y se tapara para que
no se evaporen las propiedades que se encuentran en sus aceites. Si tiene
un sabor que no resulta agradable es mejor endulzar con
miel. Si se desea preparar con
cazuela o con algún recipiente , se verterá en la misma medio litro de
agua. Cuando esta a punto de hervir se añaden 6 cucharadas pequeñas de
hierba seca o 10 de tierna, entre 20 y 30 gr., respectivamente, y se
seguirá el mismo proceso anterior. Debe guardarse en la nevera o en un
lugar fresco si se desea conservar, no debiendo hacerlo más allá allá de
un día. Normalmente se toman de 2 a 3
tazas al día. |