|
La Red Ale, conocida
también como Irish red ale es un tipo de cerveza ale tradicional de
Irlanda hoy casi desaparecido.
Su ligero color rojo es
debido al tostado de la cebada además de la malta. Las cervezas
normalmente son
bajas en alcohol, en torno al 3,5% , aunque se elaboran versiones
más potentes para su exportación.
Las ale irlandesas se
caracterizan por su color rojizo, su afrutamiento y un definido carácter
de
malta.
En este país apenas quedan ya productores de red ale ya que las cervezas
que más se beben son las oscuras
porter y
stout.
Es un estilo de cerveza
de aspecto límpido y espuma blanca a tostada, tiene color color ambar a
cobre rojizo profundo aunque la mayoría de los ejemplos tienen un tinte
rojizo profundo).
El aroma es nítido.
Tienen de bajo a moderado aroma a
malta,
generalmente a caramelo pero ocasionalmente a tostado o a miel espesa.
Ocasionalmente puede tener un leve aroma mantecoso, y a lúpulo escaso o
nulo.
El sabor es límpido y
suave, a
malta
caramelo y dulce, ocasionalmente con carácter a manteca tostada o a
miel
espesa. Termina con un ligero gusto a grano tostado, que proporciona la
característica sequedad a la terminación. Generalmente sin sabor a
lúpulo,
aunque algunos ejemplos lo tienen suave a
lúpulos
ingleses. Amargor mediobajo, aunque el discreto uso de granos tostados
puede acentuar la sensación de amargor a un rango medio. Terminación
media seca a seca. Sin ésteres
En boca produce una
sensación de cuerpo medio liviano a medio, aunque algunos ejemplos que
contienen bajos niveles de diacetil otorgan una sensación ligeramente
oleosa. Moderada carbonatación, suave. Moderadamente atenuada, más que
las scotch ales.
Pueden tener relativamente poco
contenido alcohólico en sus versiones fuertes
Resultan cervezas
fáciles de tomar, con dulzura inicial, y una sequedad tostada en el
final. La Red Ale sabe menos amarga que las ales inglesas, con un sabor
malteado y a
caramelo.
Considerando la
popularidad de la
Irish Stout, Guinness especialmente, a veces olvidamos que no es
este el primer estilo irlandés. Ni siquiera ha sido siempre el más
conocido. De hecho, las primeras referencias al estilo
Stout
datan de fines del siglo XVII a comienzos del XVIII. La cerveza en
Irlanda es obviamente mucho más antigua, aunque nadie sabe realmente
cuánto. Las cervezas elaboradas en Irlanda durante la Edad Media poseían
un notable tinte rojo-rubí y de ahí el nombre de Irish Red Ale.
Hoy el Irish Red es un
estilo misterioso. No existe un sólo ejemplo comercial contemporáneo que
pueda reclamar para sí la autenticidad. Al igual que la Vienna Lager de
Europa central, la Irish Red casi ha desaparecido y hoy se debate sobre
sus verdaderas características. Bien podemos suponer que el énfasis de
los tradicionales fabricantes está puesto con fuerza en una suave
maltosidad con dejo a
nuez,
y no ciertamente en un lupulizado poderoso. Las ales elaboradas en
Irlanda en la Edad Media, probablemente fueron sólo suavemente lupuladas
y al contrario de las
Stouts no
sabían mucho a tostado, a pesar de contener
maltas
oscuras pero no necesariamente negras.
La maltosidad y color
logrados provienen mayormente del uso de tradicionales
maltas
brown,
cebada tostada y
almíbar de
azúcar. Estos ingredientes son los que dan a la cerveza su familiar
tinte rojizo. Haciendo una comparación forzada, la Irish Red es mas como
un matrimonio entre una Brown
ale marrón y una
Altbier alemana, la cual es precursora de la
Irish
Stout
Los mejores granos para
esta cerveza tradicional son variedades de las Islas Británicas.
Maltas
de Hugh Baird, Crisp, Beestons, y Simpsons serían las apropiadas para
este estilo.
El color de la
composición de granos y luego el de la cerveza proviene de
cebada tostada, así como de la cantidad justa de
malta
cristal. Estos granos también aportan no fermentables que dan a la
cerveza esa rica sensación de sabores a
nuez,
entremezclados con un rasgo, nunca dominante, de tostado.
A pesar de la semejanza
de color entre una Irish Red y una
Altbier, y de la presencia de no
fermentables en la mezcla de granos, la sensación en boca de una buena Irish Red debería ser mucho mas parecida a una muy suave
British Pale Ale.
El requerimiento del
estilo es probablemente resultado de la
cebada nativa con la cual debió haber sido hecha en sus orígenes. El
contenido de
proteína de las
maltas
cultivadas en el clima marítimo de las islas Británicas es
significativamente menor (aproximadamente 9-10 %) que el de las
provenientes del clima continental de Europa central (aprox. 10.5-11.5
%). Menores niveles de
proteína tienden a producir cervezas de un cuerpo medio. Tales
cervezas a menudo se perciben como de gran suavidad, por supuesto
siempre que no se lave en exceso el mash, lo que agregaría
componentes astringentes no deseados. Estas
maltas
hacen que la tonalidad roja de tu Irish Red brille en la copa.
Como la Irish Red es
una cerveza media en todos los sentidos, amargor, sabor y aroma, se debe
usar solo variedades de
lúpulo
suaves. De hecho en tal cerveza un fuerte aroma de
lúpulo
se enfrentaría con la terminación suave y acaramelada. El aroma por lo
tanto, está casi totalmente ausente.
Una de las razones para
el bajo tenor de lupulizado es probablemente histórica, el
lúpulo
llegó relativamente tarde a Irlanda. Es una hipótesis razonable que el
lúpulo
como saborizante tomó lugar en primer término en Europa central entre
los siglos X y XVI. Su uso se extendió en Gran Bretaña recién en el
siglo XVIII. Las adiciones de lúpulo, por lo tanto, son amplias y el
estilo finalmente no es buen candidato para Dry hopping.
Fermentación
Las Irish Red fermentan
levemente con más frío que los estilos típicos Brown británicos, aunque
no tanto como su primo alemán, la
Altbier. Es mejor mantener la
temperatura alrededor de 18ºC, esto minimiza la producción de diacetil.
El resultado
es una buena cerveza fresca con bajos niveles de sabor a fruta o
manteca, más que una
Altbier pero menos que la típica ale británica.
La terminación aunque
fresca es mucho menos seca que lo que haría pensar su baja densidad
final. Aún usando
levaduras conocidas por su terminación seca, como Irish Ale Wyeast
1084, el retrogusto suave aún se caracteriza por un notable dulzor
residual de no fermentables, con reminiscencias de
caramelo. La suavidad de la Irish Red es frecuentemente -y
desafortunadamente en mi opinión, acentuada hoy día por el uso de
nitrógeno en vez de CO2, especialmente en la cerveza de
barril. La temperatura de fermentación probablemente la hace perfecta
para ser elaborada en invierno.
Orígenes
La suave lluvia, las
frescas brisas y el fértil suelo de Irlanda, han producido
cebada desde hace, por lo menos, cinco mil años, y parece ser que
algún tipo de cerveza ya se elaboraba entre los celtas de Irlanda desde
la edad de bronce y a principios de la de hierro. Se dice que San
Patricio disponía de un cervecero particular, y los monasterios de
Irlanda medieval siguieron la misma práctica. En el siglo XVII, la
producción de cerveza constituía una industria casera, manejada
normalmente por las mujeres: las alewives, las mujeres
cerveceras. Más tarde en el mismo siglo se creó en Dublín un gremio.
A finales del siglo
XVII y principios del XVIII, bastantes cerveceros no utilizaban el
lúpulo, sino algunos tipos de hierbas, especialmente
genciana. Si el empleo de
lúpulo
tuvo sus orígenes en Bohemia o el sur de Alemania y se extendió a
través del norte de Francia y Flandes, cruzó el Mar del Norte y
llegó a Inglaterra, resulta razonable creer que, más tarde la
práctica cruzó el Mar de Irlanda hasta el extremo occidental de
Europa. Las cervecerías de la época producían ales, si bien la
Porter se
introdujo en el transcurso del siglo XVIII. Algunas evidencias sugieren
que las versiones irlandesas de la ale han tendido más hacia el malteo
que hacia el lupulizado, aunque se han hecho más dulces en la segunda
mitad del presente siglo.
Lo que no está tan
claro es porqué los malteros y cerveceros irlandeses se han inclinado
por fórmulas que producen ales característicamente rojizas, aún cuando
todos los países cerveceros más importantes tienen pequeñas diferencias
en cuanto al planeamiento del malteo. En las últimas décadas, las
cervecerías productoras de ale han sido adquiridas por Guinness, cuya
influencia ha llevado, posiblemente al uso normal que hoy se hace de la
cebada tostada.
Una cervecería cuyos
orígenes parecen estar en un monasterio del siglo XV, la G.H. Lett, de
Enniscorthy, condado de Westford, fabricaba un producto denominado Ruby
Ale cuando fue clausurada, en 1956. Un miembro de la familia
propietaria, George Killian Lett, concedió una licencia de utilización
del nombre a Pelfort de Francia y a Coors de EEUU. Ambas producen
cervezas rojizas denominadas George Kilian. La versión de Pelfort es
fuerte (6,5 de Al. en Vol.) con sabor a malta y de fermentación alta. La
de Coors tiene un cuerpo más ligero pero también posee el sabor a
malta
y se fermenta con una
levadura para lager aunque a una temperatura suficiente para
conferirle cierto carácter de ale. Tiene un
contenido alcohólico de 5,5% en Vol.
Hasta bien entrado el
presente siglo, había en Irlanda un buen número de cerveceros
independientes, y la ale había ocupado siempre el segundo lugar,
inicialmente tras la
Porter y
más tarde tras la
Stout, muy
representada por la poderosa Guinness. Más recientemente la lager ha
adquirido una gran importancia en el país. A finales de la década de
1960 cerró sus puertas la última productora independiente de ale:
Perry's, de Rathdowney, condado de Laois. En la actualidad existen en la
República tres cervecerías especializadas en ales: Cherry's de
Waterford, Smithwick's de Kilkenny y Macardle de Dundalk, todas ellas
propiedad de Guinness. Los seis condados del noreste tienen Bass y la
micro cervecería Hiden, pero definitivamente elaboran un producto menos
irlandés.
A finales de la década
de 1980, e inspirada por la Campaña por una Ale Genuina, una cervecería
denominada Dempsey's y que funcionó durante un tiempo en Dublín produjo
una interesante ale de barril, de claro acento irlandés. Por falta de
una tradición reciente relativa a la guarda en barril, los irlandeses no
la aceptaron bien y la cervecería cerró. Esta cerveza se había exportado
embotellada a EEUU, desde entonces, la antigua cervecería Huber, en
Monroe, Wisconsin, ha venido elaborando una imitación más suave y de
fermentación baja. Algunas antiguas cervecerías creen que los irlandeses
americanos podrían verse atraídos por ales de este tipo, pero no es así.
Los que no toman las lagers americanas de mayor consumo prefieren las
stouts.
Una nueva generación de
brewpubs y micro cervecerías de Norteamerica han retomado el tema, pero
con un mejor conocimiento del mercado: las ales de estilo irlandés
pueden resultar atractivas para los bebedores más aventureros que gozan
en probar un amplio repertorio de estilos clásicos.
Algunos ejemplos de marcas
comerciales de Red ale o Irish red
Hay pocas Irish Red
comerciales hoy día, y la palabra “Red” en la etiqueta no indica
necesariamente que sea una de éstas.
La St Rogue Red de
Newport es una, aunque hecha con punzante
lúpulo
Pacific Northwest. La más popular en USA es la hecha por Coors. La
Killians Red de esta compañía no es tan espectacular como terrible.
Aunque la cerveza es difícilmente respetable por lo que es hoy, tiene su
interés por la historia que la conecta con la tradición irlandesa
original.
Aún en Irlanda, muy
pocas cervecerías hacen hoy Irish Red. Una de las últimas fue la G.K.
Lett Brewery de Enniscorthy en el condado de Wexford. Esta tiene raíces
en una cervecería franciscana del siglo XV. En 1864 un tal George
Killian Lett la convirtió en un tradicional establecimiento para la
elaboración de Red Ale. Desafortunadamente, éste cerró en 1956.
Veinticinco años después, los descendientes del fundador licenciaron el
nombre Killian a la Coors de Colorado, y a la francesa Pelforth.
Después del cierre de
la Lett Brewery parecería que quedan solamente dos Red Ales
significativas en Irlanda. La primera de ellas es la Smithwick's Ale del
condado de Kilkenny, hecha en la más antigua cervecería irlandesa hoy en
operación desde 1710,
que forma parte ahora del grupo Guinness. La otra es la Murphy's Irish
Red del condado de Cork, hecha en un establecimiento que data de
mediados del siglo XVIII, hoy integrante del conglomerado Heineken.
Ninguna es fácil de conseguir.
Todas las ales
irlandesas tienen un carácter a
malta,
frecuentemente con un toque de sabor a
mantequilla y un afrutado suave pero notable, así como un matiz
rojizo. Este perfil de producto tienen su origen en la tradición
cervecera irlandesa, aunque indudablemente influenciada por el éxito de
algunas cervezas escocesas, con sabor a
malta
pero más rojas.
Entre las cervecerías
antiguas, Genesse de Rochester (Nueva York) la Michael Shea's Irish
Amber, más bien ligera y con un cierto dulzor de
malta.
Entre las nuevas, el brewpub McGuire's, en Pensacola, Florida, ofrece
una ale de barril, la Irish Red, con sabor a
malta
y a
mantequilla y aroma a
vainilla. La equivalente embotellada, la McGuire's Irish ale, se
elabora en otras cervecerías bajo contrato. Esta es algo más afrutada y
con sabor a candeal. El brewpub Goose Island, en Chicago, produce una
ale, La Honker's Ale, de marcado carácter irlandés. La Martin Brewer
Company, en Larkspur Landing, en la bahía de San Francisco, elabora la
St. Brendan's Irish Ale, de buen cuerpo, suave y con sabor a
mantequilla. En la etiqueta de la Celtic Ale, producida por el
cervecero canadiense-escocés Bert Grant en Yakima, Washington, aparece
una cruz de aspecto muy irlandés, pero el contenido es más tostado y
lupulizado que con sabor a
malta,
y muy oscuro. Como muchas de las cervezas de Grant, constituye una
especialidad por sí misma.
McNally, cuya familia
dejó Irlanda en la época del hambre de las patatas, era un abogado muy
bien relacionado en Calgary antes de retirarse a una granja en la que
criaba ganado y cultivaba
cebada para maltear. Pronto se cansó del retiro. e inspirado por un
amigo que había sido cervecero, decidió probar suerte. Poco antes de su
sexagésimo cumpleaños, McNally adquirió una unidad industrial cerca de
Calgary, en las estribaciones de las Montañas Rocosas. Con un equipo de
segunda mano de Franconia, fabricó sus primeras cervezas en 1985. Al
principio contó con la ayuda como asesor de Charles McEvely, que había
colaborado con la creación la Redhock Ale en Seattle, Washington. El
maestro cervecero Brend Pieper, es natural de Alemania y ha elaborado
cerveza en Suiza y áfrica. En Big Rock produce una amplia gama de lagers
plenas de sabor, ales y
porters
sin pasteurizar pero microfiltradas.
La Kilkenny, que tiene
tres versiones, en el mercado británico se denomina Smithwick, Kilkenny
es el nombre para el resto del mundo, y tiene una densidad de 1036, se
elabora con
malta
pale muy modificada, 3% de
cebada tostada y 20% de jarabe de
maíz,
se lupuliza en tres adiciones con Northern Brewer, Challenger y Target
para amargor y Fuggles y Goldings para el aroma, tiene 20 Ibu's y 29 ebc
de color, para exportación en las famosas latas nitrogenadas de
Kilkenny, apenas más oscura y tiene solo 10% de jarabe de
maíz
y algo más de amargor. También se vende una versión Strong.
Notas:
A veces producidas como
lager y en este caso, generalmente, no exhiben el carácter a diacetil.
Cuando se sirve muy fría, el carácter tostado y el amargor se acentúan.
En América el nombre
puede describir una Amber Ale oscura, y algunas grandes cervecerías
producen una Red que en realidad es una lager con colorantes
artificiales, como Coors Killian's Irish Red.
En ocasiones, pueden
contener algunos adjuntos como
maíz,
arroz
o
azúcar, aunque el uso excesivo de adjuntos altera el carácter de
esta cerveza. Generalmente tiene un poco de cebada tostada para
proporcionar color rojizo y finish seco.
|