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La cerveza Kölsch es una
especialidad local de la ciudad de Colonia. Esta es una
cerveza de alta fermentación con un color, aroma y sabor por demás
de agradable. De color amarillo claro y
brillante, el gusto es prominente a
lúpulo, aunque no extremo. Se elabora con la
levadura de la cerveza a muy altas temperaturas.
La Kölsch es una
cerveza rubia con carácter, aunque su
graduación alcohólica oscila alrededor de los 5 grados. Tiene un
amargor característico de la presencia del
lúpulo, pero es menos amarga que otras variedades como la
Pilsen. Su
apariencia es de un dorado claro y su
fermentación, aunque se da a temperaturas más bajas, la pone en la
categoría de las
cervezas Ale.
A diferencia de la
mayoría de las
Ales inglesas, como las
Altbier de
Düseldorf, la Kölsch se elabora por el método de maceración escalonada.
Su rango de amargor tiende a ser extremadamente leve, mas bien como las
Lagers de Bavarian Helles.
La temperatura típica
de
fermentación de una Kölsch es de alrededor de 16 a 20ºC, lo cual es
más acorde con las temperaturas de fermentación de las Ales inglesas que
con las Lagers alemanas o las
Altbier,
ya que las
Lagers usualmente fermentan alrededor de 9ºC mientras que la
temperatura de fermentación óptima de una
Altbier es de 13ºC.
La relativamente alta
temperatura de
fermentación (para el estándar alemán) de las Kölsch podría explicar
por que ésta
Ale resulta ligeramente afrutada.
A diferencia de la
Altbier,
una Kölsch se distancia drásticamente de todas las
Ales inglesas en el final de la
fermentación, pues una vez que ha alcanzado su densidad final, esta
cerveza de Colonia tiene que ser lagerizada, esto es, se almacena,
bajo temperaturas cercanas al punto de congelamiento durante un período
mínimo de seis a ocho semanas.
Orígenes
Originaria de la ciudad de Colonia, esta cerveza se
elabora desde el año 874, lo que habla de una gran tradición de largo
tiempo. Sin embargo, el estilo moderno Kölsch que actualmente conocemos
data de hace unos cien años.
Hasta finales de la edad media, la mayoría de las
elaboraciones en Alemania, especialmente en verano, eran probablemente
Ales.
Sin embargo, por al menos los últimos cinco siglos, la mayoría de los
elaboradores alemanes han estado haciendo mayormente “nuevas”
cervezas Lagers.
Las únicas de las cervezas “viejas” alemanas que
escapó del ataque de las
Lagers y sobrevivió hasta la revolución industrial, dentro de la
modernidad, son las Weissbiers basadas en trigo (mayormente de Bavaria)
y las basadas en
malta
como Ales de color cobrizo de la región llamada Rhineland. Estas
cervezas Rhine elaboradas por el viejo método Ale son conocidas como
Altbiers (alt
significa viejo en Alemán).
Los antiguos habitantes de la ciudad de Colonia
hicieron su propia contribución oficial para preservar la vieja cerveza
autóctona, declarando ilegal elaborar
cervezas de baja fermentación (Lager)
en 1603. Este decreto fue anulado por Napoleón Bonaparte cuando ocupó el
Rhineland durante su campaña de 1794 e impuso el Código Napoleonico.
Las
Altbier
fueron en su mayoría
cervezas de trigo conocidas como Keutebier. Desde el siglo
dieciséis hasta el principio del siglo diecisiete, muchas de las
producciones de las
Ales
de Colonia y también de la vecina Düsseldorf, fueron en la forma de este
Keutebier.
Esta cerveza era una Wit Ale, probablemente similar a
una Belgian Wit, pero, a diferencia de las belgas, no se adicionaba
especias como
clavo de olor,
comino
o coriandro.
A través del tiempo, la proporción de
trigo que alguna vez fue dominante en las recetas de Keutebier, se
redujo más y más hasta desaparecer completamente. Por los comienzos del
siglo XX, la Keutebier de Colonia ha cambiado gradualmente hacia una
cerveza de pura
malta
que ahora conocemos como Kölsch.
Denominación de Origen
La Kölsch es uno de los
pocos estilos de hoy en día con una denominación regional, similar a una
denominación de origen controlado en el
vino.
La denominación Kölsch
es reconocida por el gobierno alemán, lo cual significa que solo
alrededor de dos docenas de elaboradores ubicados en Colonia y sus
vecinos inmediatos, podrían legalmente llamar a sus cervezas Kölsch.
Estos cerveceros están organizados en una asociación, la The Kölsch
Konvention, establecida con el único propósito de preservar la calidad y
uniformidad del estilo y no permitir la posibilidad de ser elaborado por
un productor lejano a su región de origen con lo que se evitaría el
fraude al consumidor.
Entre los más famosos
elaboradores de este tipo de cerveza, miembros de la Kölsch Konvention,
son Früh, Sion, Päffgen, Töller y Malzmühle. También se pueden encontrar
unos pocos cerveceros medianos, pero los cinco grandes producen casi las
dos terceras partes de todas las cervezas de ese estilo.
Existen otros pocos
casos similares de denominaciones protegidas de cervezas. Una podría ser
el Berliner Weisse y otra la utilizada para las Ales Trapenses,
denominación que sólo se puede aplicar a las producciones provenientes
de seis monasterios, los cinco de Bélgica y el situado en Holanda.
Tomando una Kölsch
La Kölsch se debe
servir a "temperatura del sótano", alrededor de 10 °C, nunca "casi
congelada". Además, la Kölsch debe servirse siempre en un vaso
cilíndrico muy estrecho, de paredes rectas, del tipo llamado “stange”,
que significa barra. El Kölsch-Stange tiene 0,2 litros; 15 cm de alto y
solo 5 cm de diámetro. A menudo se utiliza un vaso denominado
Reagenzglas que significa "tubo de prueba"
Con la difusión de este
tipo de cerveza y los requerimientos de los consumidores, algunos
establecimientos han querido satisfacer a sus clientes ofreciendo vasos
más grandes y menos tradicionales de (0,3 l o 0,4 l) pero con el
mismo formato.
Fuera de Colonia se
denomina Kölsch a las cañas
de barril de unos 25 centilitros en contraposición a las típicas jarras
de medio litro habituales como referencia al mencionado vaso stange.
Desde 1936 Kölsch
también ha estado disponible embotellada.
La cerveza Kölsch se
acompaña a menudo por las delicatessen típicas de Colonia tales
como Halve Hahn (un rodillo de
centeno
con
mantequilla y queso de Holanda untado con
mostaza)
o Blootwoosch (morcilla).
La Kölsch es una de las
variedades más destacas y consumidas dentro de Alemania, y se toma en gran cantidad en las
comarcas cercanas a Colonia en los diferentes vasos cilíndricos
característicos.
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