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La cafetera es un aparato para
preparar café como bebida caliente. El complemento a la cafetera es el
molinillo de café, con el cual se determina la tamaño del grano necesaria
para cada cafetera.
Existen diversos tipos de cafetera,
cada una con ventajas y desventajas.
Cafetera de filtro, de goteo o
percolador: Consiste en un depósito de agua que se calienta y se hace
pasar a través del café molido que está depositado sobre un filtro de papel
o de malla de aluminio o plástico. El agua pasa lentamente a través del café
medianamente molido, que cae por gravedad hasta una jarra gota a gota.
Usualmente la jarra es de cristal y va sobre una base o placa eléctrica que
lo mantiene caliente. Ideal para preparar varias
tazas
de café. Funciona con energía eléctrica.
Inventada en 1907 por la marca Melitta Benz. Aunque en
España su uso no llega al 25% de los hogares, mundialmente es el sistema más
empleado, especialmente en EEUU y norte de Europa.
Consejos:
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Uso de agua mineral.
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Humedecer el filtro de papel antes de colocarlo para
evitar posibles sabores a celulosa.
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No llenar demasiado el filtro de papel para evitar que el
agua rebose.
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Antes de servir el café remover con una cuchara para
homogeneizar el producto.
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Limpiar la cafetera sin jabón.
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El punto de molienda deberá ser bastante más grueso que
el utilizado en una cafetera espresso, ya que la única presión que actúa es
la atmosférica.
La Cafetera Express o Exprés
o Espresso hace pasar agua caliente, regularmente 90° a presión de 8-10
atmósferas por 20 a 30 segundos por café molido muy fino, extrayendo su
sabor y esencia. La preparación básica de esta cafetera es el café expreso.
Esta máquina nació a principios del siglo XX, gracias al ingeniero Luigi
Bezzera, en Italia, de donde se expandió a toda Europa. Hoy en día existen
diferentes categorías como la manual de palanca, hidráulicas y automáticas
de erogación continua. Es muy común en restaurantes y cafés, aunque también
se ha extendido últimamente en el hogar. Usualmente constan de un
portafiltro, filtro, boquilla para espumar la
leche
y lo más importante, la bomba de presión. La presión es la clave y determina
la cremosidad del café. La preparación es rápida, menos de 2 minutos (de ahí
su nombre expreso), y se obtiene un café aromático, con cuerpo y gran sabor.
Funciona con energía eléctrica.
Es el sistema más extendido en los
países de la zona mediterránea, especialmente en España, Portugal e Italia.
En esta última fue donde, de la mano de Luiggi Becerra y Desiderio Pavón, en
el año 1901 se inventó la primera máquina, que ha ido evolucionando a lo
largo de los tiempos hasta la fabricación de máquinas de alta gama
electrónicas con las que conseguimos extracciones ideales para el café
natural.
La máquina de café espresso (nombre
que hace referencia a la rápida preparación) permite disponer de una
producción continuada de tazas de café, además de agua caliente para
infusiones y vapor para calentar leche.
La definición científica del
espresso es: «Bebida polifásica
preparada con café tostado, molido y agua. Constituida por una fina capa de
crema de unos 3-4mm, la cual esta formada por pequeñas burbujas de gas sobre
una emulsión de aceites en una solución acuosa de azúcares, ácidos, material
proteico,
cafeína y sólidos en suspensión (posos).»
La Cafetera Italiana o
Moka consta de dos cuerpos que se enroscan por la parte central.
La parte inferior es el depósito de agua, que tiene una válvula de seguridad
por un lado y donde se pone un filtro con el café, en forma de embudo. La
parte superior es el depósito que recibirá el café preparado. El agua al
hervir libera vapor, que aumenta la presión dentro del deposito, haciendo
que el agua suba por el tubo del filtro hacia arriba a través del café
molido extrayendo su esencia y sabor. Al llegar a la parte superior, sale
por una pequeña torre perforada en la punta para evitar que se regrese el
café preparado y ahí se mantiene hasta que todo el café haya salido.
Normalmente se fabrican en aluminio o acero inoxidable. Se usa un café más
bien fino regular. Es una manera cómoda, rápida y fácil de preparar
café expreso. Funciona sobre los quemadores de la cocina o fuego
moderado.
Inventada en el año 1930 por el italiano Alfredo Bialetti,
hoy en día se trata de uno de los métodos más usados en los hogares
españoles, aproximadamente el 60% la utiliza. Se cree que este éxito se debe
principalmente a que el café resultante es el más parecido al obtenido con
una cafetera espresso, café de referencia en países como España, Italia y
Portugal.
Consejos:
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Uso de agua mineral.
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Llenar siempre el agua hasta el borde inferior de la
válvula de seguridad.
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No apretar el café excesivamente, para no obturar el paso
del agua.
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Antes de servir el café remover con una cuchara para
homogeneizar el producto.
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Limpiar la cafetera sin jabón y secarla adecuadamente
para que no proliferen los hongos.
La Cafetera Francesa, de
pistón o prensa francesa, permite preparar café en forma sencilla
y manteniendo todos los aceites del café, haciéndolo muy suave y delicioso.
Esta cafetera pese a que fue una invención italiana, fue popularizada por
los franceses, de ahí su nombre. El café debe ser molido con grano grande
para que no traspase el filtro.
La prensa francesa tiene una forma
exterior muy similar a la de un pistón o émbolo que se desliza sobre una
superficie cilíndrica de vidrio o plástico, suele tener un asa para que
pueda verterse el contenido de su interior a una
taza
cuando se considere listo. El émbolo tiene una especie de filtro de nylon,
acero inoxidable o goma capaz de dejar pasar sólo el agua y no los posos y
restos de café.
El funcionamiento de este tipo de
cafetera es muy sencillo: se deposita en el fondo agua muy caliente junto
con la mezcla molida de café y se deja reposar unos minutos, dependiendo del
café y de los gustos puede ir entre 5 y diez minutos aproximadamente. En
este proceso inicial se ha dejado el pistón ubicado en la parte superior
sobre la mezcla de café y agua y tras haber pasado el tiempo que se
considera oportuno, se aprieta el pistón y el émbolo baja separando el agua
con la
infusión de café en la parte superior y dejando los posos o restos
del café en la parte inferior. Es un sistema poco
usado en nuestros hogares, pero se trata de uno de los métodos más sencillos
de preparación. Ideal para el consumo de cafés de alta gama monovarietales.
Consejos:
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Uso de agua mineral.
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Adaptar la cantidad de café en función de los gustos
(aprox. una cuchara sopera/taza).
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Verter el agua unos segundos después de hervida.
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Dejar reposar la mezcla unos 3 minutos antes de prensar.
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El punto de molida deberá ser algo más grueso que el de
una cafetera espresso ó moka.
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