|
Para crear nuestro café instantáneo, se selecciona los
granos más adecuados, se tuestan,
muelen y se
infusionan hasta
producir un tanque gigante de café tostado y molido recién elaborado.
Entonces extraemos las partículas del café, y el líquido restante se evapora
mediante el método de secado por congelación o
liofilización, que es superior, ya que produce
un café de mejor calidad y gusto más suave.
El café de almendra se recibe bien sea a granel o en
sacos, siendo más aconsejable el transporte a granel, pues disminuye en
forma considerable los costos de manejo. Los distintos tipos de café se
almacenan de acuerdo a su calidad en seis silos. Un operario puede
seleccionar el tipo y la cantidad de café que se requiere operando
automáticamente la consola y báscula dosificadora de esta sección. El café
es elevado inmediatamente al último piso de la torre del Edificio
industrial, donde se encuentran instaladas las máquinas tostadoras. Estas
son máquinas de gran capacidad con ciclos de
torrefacción
muy cortos.
El café se tuesta
con pérdida del 17 al 18% de peso y se almacena por calidades en un grupo de
tolvas, para luego efectuar una mezcla homogénea de los distintos tipos de
acuerdo con las exigencia de los mercados internacionales. Recientes
estudios sobre la actividad antibactericida de los granos de café demuestra
como para cualquier grado de tostado,
dichos granos mostraban tal actividad. Se piensa que durante el proceso del
tostado se producen ciertas sustancias que le confieren tal cualidad
bactericida (Daglia et al, 1994). Sin embargo esta propiedad antimicrobiana no es exclusiva de las semillas (Mattews and Haas, 1993).
En seguida pasa el café por los molinos y llega a la
batería de extracción. Este es un proceso de percolación continua, que
debido a la presión y temperatura empleadas, permite obtener un rendimiento
mayor que el obtenido en el hogar. En seguida se muele para lograr una gran
superficie que en el proceso siguiente facilita la extracción de los sólidos
solubles con agua a altas temperaturas y presión. Se obtiene como resultado
un extracto líquido de café y los residuos o borra, que se desechan como
subproducto del proceso. A partir de esta sección, el proceso de
liofilización difiere notablemente del proceso
de secado por aspersión.
Es el proceso tradicional de fabricación de café soluble toma el extracto
líquido resultante del proceso de percolación y lo seca con aire caliente a
muy alta temperatura. Debido a esta alta temperatura los aromas y compuestos
organolépticos volátiles se pierden en una altísima proporción, lo cual hace
que el proceso final sea realmente distinto en sabor a un café fresco,
tostado y molido.
Durante este procedimiento, el café concentrado se pulveriza en la parte
superior de una torre muy elevada, junto con aire caliente, a
250ºC y a contracorriente. Debido al calor del aire, el agua se evapora
según va cayendo y se deposite el polvo. , de modo que lo
único que queda es café en polvo seco. El secado por
pulverización constituye un método más simple que la
liofilización, pero debido a que se necesitan
unas temperaturas muy altas para este proceso, se pierden muchas de las
propiedades naturales del café.
El extracto acuoso del café se congela y posteriormente se
sublima o paso directo de sólido a vapor, lo que hace que se separe el agua
del polvo de café, en este caso es aún más concentrado.
En el procesado con
liofilización el extracto líquido se congela a muy
baja temperatura, a 40 grados bajo cero, lo que causa que las partículas de
agua del café concentrado formen cristales de hielo. En este punto, el
extracto de café se encuentra en forma de hielo, que pasa inmediatamente a
las cámaras de vacío; allí el agua se sublima pasando de su estado sólido a
estado gaseoso, directamente, es decir, sin haber pasado por su estado
líquido. Este proceso, propiamente dicho, se llama
liofilización. La
liofilización es posible
realizarla debido al alto vacío en las cámaras. Como resultado se obtiene el
café soluble liofilizado, que pasa finalmente a la sección de envasado. |