El café excelsa, (C. excelsa A. Chev), fue descubierto en la región
semiárida, del lago Chad en 1905. Se parece al
café liberiano en el tamaño
del árbol y las hojas, y en la consistencia de cuero de sus frutos, pero
difiere de él en que tiene flores, frutos y granos más pequeños, estos
últimos de regular calidad.
Se trata de un árbol con hojas grandes, de 6-15 m hasta 20 m de altura, con
la corteza grisácea y rayada longitudinalmente. Las hojas varían en tamaño
pero son más o menos ovaladas, lanceoladas, algunas veces ovaladas-espatuladas
con la punta angosta y aguda en el ápice. Las vainas son de 18-28 cm de
largo, de 9-12 cm de ancho; las nervaduras laterales en 6-9 pares; las
flores son pequeñas, de color blanco o rosado, fragantes, dispuestas de una
a cinco en racimos en cada nudo; cada racimo con, 2-4 flores que persisten
por bastante tiempo, después de marchitarse. La corona es de 5-6 lóbulos;
los tubos, de 8-2 mm de largo mucho más cortos que los lóbulos; los lóbulos,
de 10-12 mm de largo por 6 mm de ancho. Los estambres son de color verde y
el estilo, bien salido. El cáliz sumamente reducido o ausente, es más corto
que el disco; las
bayas
son ovoides y un poco comprimidas, de 17-18 mm de largo, de 15 mm de ancho.
En el comercio, el café excelsa constituye, un nombre de grupo aplicado a
una gran cantidad de especies estrechamente relacionadas. Los cafés del
grupo excelsa se han cultivado en plantaciones de prueba, pequeños lotes
comerciales y campos genéticos en varios países y por muchos años debido a
su vigor y resistencia a la
enfermedad. En el comercio se encuentra muy poco
café excelsa verdadero, debido a que los árboles cuando están completamente
desarrollados son demasiado altos para poder recolectar la fruta con
facilidad. En vez de ello, los, frutos secos se recogen, a medida que caen.
Este café es de baja calidad.
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