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Limita al Norte con la
Depresión Longitudinal, en el tramo comprendido entre Nava y Cangas de Onís,
donde forma un reborde de unos 600-700 m. que desciende hasta los 200-350 de
la
Depresión. Su altitud aumenta progresivamente hacia el Sur, donde llega a
superar los 2.100 m. Por el Oeste forma un es carpe sobre
la Cuenca Central,
mediante diversas sierras de 1.200 a 2.000 m. de altura, como son las de
Peña Mayor, Crespón, Fuentes de Invierno, etc. El límite Sur está
representado por la divisoria hidrográfica de la cordillera Cantábrica, por
lo general sobre los 1.900 m. de altura, y en la que se abren puertos de
montaña, como son los de Vegarada (1.560), San Isidro (1.520), collada de
Acebal (1.720), collada de las Agujas (1.850), collado de las Arenas
(1.820), callada de Mangayo (1.800), puerto de Tarna (1.490), puerto de
Ventaniella (1.430), collado del Cordal (1.850) y puerto de la Fonfría
(1.640). A partir de aquí, el límite Este abandona la divisoria y desde el
pico la Mora, sigue la sierra de Farres hasta la confluencia del arroyo
Roabín con el río Sera, cuyo curso continúa hasta enlazar con el Sella, que
forma el límite oriental hasta Cangas de Onís, por una profunda entalladura
en las calizas Carboníferas del desfiladero de Los Beyos.
Comprende parcial o
totalmente los concejos de Bimenes, Nava, Piloña, Parres, Laviana,
Sobrescobio, Caso, Ponga, Amieva y Aller.
Con excepción de una
estrecha franja en el borde occidental del macizo de las Sierras
Surorientales, prácticamente todo él se encuentra dentro del
sector de
Beleño-Ribadesella, de la Zona Cantábrica. Ya habíamos visto que este sector
se caracterizaba porque el Carbonífero descansa directamente sobre las
cuarcitas Ordovícicas, de considerable espesor, siendo muy importante y
soportando una sucesión de pizarras con niveles de calizas (caliza de la
Escalada) que alcanzan gran potencia. Por lo tanto, se cuenta con escasos
niveles de litología apropiada para dar fuertes resaltes, que son: la
cuarcita armoricana del Ordovícico inferior y la caliza de montaña del
Carbonífero superior. Otros, más abundantes, tienden a ocupar zonas
deprimidas: las calizas de Láncara y pizarras de Oville del Cámbrico
medio-superior, la caliza de Genicera del Carbonífero inferior y el conjunto
pizarroso por encima de la caliza de montaña, cuyo espesor puede superar los
1.500 metros. Debido a su pequeño espesor (30 m.) y posición entre dos
niveles resistentes (cuarcita armoricana y caliza de montaña), las calizas
rojas de la formación Genicera suelen casi siempre ocupar collados entre
crestas agudas.
Las Sierras Surorientales
se diferencian netamente de los cordales de
la Cuenca Central, en que son
más estrechas, agudas y sinuosas, siguiendo las litologías apropiadas
durante largas distancias. Debido a que estos sedimentos han sido sometidos
a plegamientos, cabalgamientos, nuevo plegamiento y formación de grandes
fracturas, estas acciones dinámicas son las que determinan la orientación de
las futuras sierras.
En general, se observa
una red hidrográfica con gran control de la estructura, de ríos encajados en
niveles blandos entre rocas duras, formando valles profundos y de paredes
muy empinadas, como son los de La Marea, del Infierno, Color, Tendi,
Ventaniella, etcétera.
Los relieves más acusados
suelen estar formados por las cuarcitas Ordovícicas, ya sea en la parte
Norte o en la Sur, aunque ya hemos dicho que la altura aumenta en esta
dirección. Como ejemplos están, en el concejo de Piloña, la sierra de
Bedular (941), sierra de Pesquerín (815), sierra de la Flecha (674), sierra
de Ques (766), sierra del Pino (555), Cerro de Rosellón O 125), sierra de
Grandesllanes (842) y sierra de Aves (1.420), esta última modelada también
en caliza de montaña. En Parres, La Carriaza (434) y la Cogolla (836). En
Laviana, la sierra de Corgallones (1.071). En Caso, los montes del Infierno
(1.416), la sierra de Corteguero (1.884), sierra de Braña Piñueli (1.686),
Visu la Grande (1.709) y Abedular (1.813). En Aller, La Pandiella (1.290),
Praera (1.630), pico Foracada (1.848), Torres (2.104), sierra de las Fuentes
de Invierno 0.956), alto Nogales (2.077), pico de Fuentes (2.022) y pico
Toneo (2.094). Y en Amieva, sierra de Faces (847).
La caliza de montaña
forma asimismo acusados relieves, aunque su espesor sea menor que el
alcanzado por esta formación en las Sierras Centrales y en el Escalón
Intermedio. Podemos citar en el concejo de Parres, el monte Llerandi (861),
en el de Amieva la sierra de Tresiero (570), peña de Siña (1.052), en el de
Laviana, Peña Mea (1.560), Peña Mayor (1.144), sierra del Crespón (1.231),
en el de Sobrescobio, la peña Gamonal 0.067) y Amparallosa (1.267), en el de
Ponga, monte Pelaña O 506), sierra Calera (1.165), sierra de Carangos
(1.552) y Peña Ten (2.142).
El tercer nivel
importante, la caliza de la Escalada, del Carbonífero superior, da lugar a
elevaciones importantes, con grandes escarpes, debidos sobre todo a estar
rodeados de pizarras Carboníferas fácilmente excavables. Entre los más
destacados tenemos: en el concejo de Piloña, la Peña de las Cuevas (719) y
sierra de Xiblaniella (1.147); en el de Parres la sierra de Braoño (1.050),
en el de Caso, la sierra de Pintacanales (1.800), la peña Navarín (765),
sierra de Pandemules (1.551) y Las Traviesas (1.230), y en el de Ponga la
sierra de La Escalada (1.677) de donde toma su nombre, el pico del Valle del
Antiguo (1.841), los altos de Ponga (1.899) y el Tiatordos (1.951).
Por último, el
conjunto de pizarras con alternancias de areniscas y calizas por encima de
la caliza de la Escalada, suele dar depresiones en que se asientan los
núcleos urbanos y existen explotaciones agrícolas. En casos excepcionales,
pueden dar cordales romos y anchos como el alto de la Trapa (1.133) en el
concejo de Caso. |