|
Al Norte está limitado
este macizo por
el Reborde Litoral desde
Colunga a Ribadesella y por el mar Cantábrico, entre Ribadesella y Bustio,
con un abrupto e irregular trazado costero. El límite occidental, con
el Escalón Intermedio, lo hemos trazado por la vertiente occidental del
Sueve, siguiendo los ríos Libardón y Pivierda hasta el collado de Anayo y
desde allí el río Borines hasta Vallobal. Por el Sur con
la Depresión Longitudinal, entre Villamayor y Cangas de Onís, siguiendo
después el río Güeña entre Cangas de Onís y el alto de las Estazadas y
pasando después por éste al río Casaño y después al Cares en Arenas de
Cabrales hasta Panes. El límite Este lo constituye el río Deva, desde Panes
a Bustio, y la ría de Tinamayor.
Comprende parte o la
totalidad de los concejos de Ribadesella, Cangas de Onís, Llanes, Onís,
Cabrales, Ribadedeva, Peñamellera Alta, Peñamellera Baja, Colunga, Caravia,
Piloña y Parres.
Se puede subdividir en
dos partes, respectivamente al Este y al Oeste de los ríos Las Cabras y
Riensena. El sustrato geológico en la parte occidental es similar al de los
sectores de
Beleño-Ribadesella y
Cuenca
Carbonífera, y el de la oriental al de
Llanes-Bulnes,
pero en su constitución son diferentes, mostrando el macizo de Sierras
Planas una morfología peculiar, caracterizada sobre todo por la
individualización de sierras rectilíneas y alargadas con cimas planas mejor
o peor conservadas, de donde derivan numerosos toponímicos, entre los que es
de destacar el del concejo de Llanes.
La diferencia entre
las dos áreas radica en la existencia en la occidental de una secuencia
pizarrosa sobre la caliza de montaña, con tramos de calizas equivalentes a
la caliza de la Escalada de los sectores de
Beleño-Ribadesella y
Cuenca
Carbonífera. En el área oriental casi no se encuentran tramos de
pizarras en el Carbonífero, estando casi toda la secuencia de esta edad
constituida por rocas calizas masivas situadas sobre la cuarcita armoricana,
con excepción de las pizarras y conglomerados de la formación Cavandi, que
afloran cerca de Panes y que alcanzan un desarrollo mucho mayor en los Picos
de Europa
En ambas áreas se
encuentran discordantes los sedimentos de la
cobertera
post-Herciniana, pertenecientes al Pérmico, Cretácico y Terciario,
aunque su presencia es mínima debido a la erosión. Se encuentran
restringidos a una banda en el límite Sur del macizo a lo largo del río
Güeña y estribaciones de la sierra de Cuera; una cuña que penetra desde el
río Deva hasta Purón y reducidos afloramientos aislados entre Posada y
Miembro, en el cabo Prieto, Llanes y Santiuste.
Como ya conocemos la
resistencia de los materiales que constituyen el sustrato rocoso, podemos
deducir que los principales relieves estarán constituidos por la caliza de
montaña, cuarcita armoricana y calizas del Carbonífero superior (caliza de
la Escalada y formación Picos de Europa), así como por algunos niveles
resistentes del Pérmico, Cretácico y Terciario que pueden dar resaltes
locales. En cuanto a las zonas deprimidas y drenajes, se instalarán sobre
todo en los niveles pizarrosos y calizas nodulosas «griotte» del Carbonífero
(formación Genicera), en las pizarras del Carbonífero (sólo en el área
occidental) y en los niveles arcillosos y arenosos de la
cobertera
post-Herciniana. En efecto, todos los ríos secundarios siguen valles
excavados en estos materiales, mientras que los cursos de agua principales
siguen direcciones perpendiculares a la costa, heredados de una antigua
llanura costera, como son el Libardón, Espasa, Sella, Guadamía, San Cecilio,
río de las Cabras, Carboedo, Purón y Deva.
Debido a la
alternancia de niveles de diferente litología, cuya estructura principal es
en pliegues apretados y escamas de dirección Este-Oeste, excepto en el
extremo Oeste del área occidental, en que se incurvan siguiendo la Rodilla
asturiana, las diferentes sierras se alinean Este-Oeste aumentando en
altitud hacia el Sur y hacia el Oeste en que se encuentra el Sueve.
La costa del macizo de
Sierras Planas está prácticamente en su totalidad modelada sobre calizas del
Carbonífero, con sólo tres excepciones en cuarcita armoricana, que forma los
entrantes de las playas de Torimbia, Ballota y La Franca. Se trata de una
costa en general acantilada, muy irregular y con pequeñas playas recogidas
de difícil acceso. En sus dos extremos se encuentran las rías de Ribadesella
y Tinamayor, respectivamente en los estuarios de los ríos Sella y Deva, con
pequeños entrantes en las desembocaduras de los ríos Guadamía, Nueva, Bedón,
Purón y Santiuste. Las características irregulares de la línea de costa se
deben en gran parte a ser de tipo «kárstico», o sea debidos a efectos
de la disolución de las calizas por las aguas circulantes. Esta disolución
ha creado simas, embudos o «dolinas» y conductos en el interior de la
roca, que quedan al descubierto al ser atacados por la acción del oleaje.
Dicho origen tienen también los conocidos «bufones», tan
característicos como los de Vidiago, Santiuste, etc., que no son otra cosa
que antiguas simas disueltas en la caliza, que han quedado ahora comunicadas
con el mar y por donde ascienden gotas de agua mezcladas con aire debido a
la presión del oleaje en las cavidades situadas por debajo.
Entre las playas de
pequeño tamaño podemos citar las de Pría de Llames, Villanueva, Cuevas del
Mar, La Buelga, Torimbia, Xiglu, Troenzo, Portiella, Portizuelo, Puerto
Chico, La Atalaya, Borizo, Palombina, Toró, Sablón, Ballota, Vidiago,
Pendueles, Buelna, Andrín y La Franca. Solamente hay una de mayor tamaño, la
de San Antolín, en la desembocadura del río Bedón.
La mayor parte de las
sierras están formadas por calizas Carboníferas o cuarcita armoricana. Esta
última se encuentra en las siguientes: en el concejo de Parres, pico Moro
(356), El Colladiello (502), El Fito (722) y Belueña (963). En el de
Ribadesella, la sierra de Robledo (332), Valdefuentes (331), sierra de la
Peruyalina (493) y vertiente oriental de El Fito. En el de Cangas de Onís,
el monte de Olicio (445) y monte de Onao (573). En el de Llanes, El Calero
(201) y las sierras planas de Roñanzas (260), de la Borbolla (220) y de Cué
(160). En el de Onís, El Piquín del Arbol (674) y Cuesta de Tebia (756). En
el de Cabrales, el collado del Hombre Muerto (562), collado de la Verruga
(655), Cuesta Espesa (676) y Rillares (607); y en Ribadedeva, la sierra
plana de Pimiango (140).
Las mayores altitudes
se conservan en la caliza de montaña y, a pesar de la intensa erosión
posterior, aún se conservan restos de enormes superficies planas por todo el
macizo, aunque no tan perfectas como las que afectan a las largas bandas de
cuarcita armoricana. Por ello hemos denominado a este macizo de las Sierras
Planas. Las más importantes y en las que mejor se conserva esta superficie
terminal, son las del Sueve (1.159) y Cuera (1.315), cuya altura es parecida
aunque se conservan picos más elevados en la sierra de Cuera.
La mayor parte de las
restantes, sin embargo, no han conservado las superficies terminales,
situadas a diferentes altitudes originariamente, por ser su volumen inferior
y encontrarse flanqueadas por rocas o zonas menos resistentes por las que
han progresado la erosión, primero longitudinalmente, y después
lateralmente, hasta convertir en afiladas cuchillas la mayoría de las bandas
calizas.
Describiéndolos de
Norte a Sur, los relieves modelados en la caliza de montaña son, en el
concejo de Caravia, La Forquina (357); en el de Ribadesella, el monte de Oba
(522), alto de la Cueva (753) y sierra de Escapa (897); en el de Llanes, el
pico Cuanda (462), alto del Mediodía (561), Biforco (661), sierra de
Entrellendes (626), Taxcu (646), Brañeta (682), Cerro Benzúa (704), Cabeza
de la Infiesta (767), Hibeo (870), etc. Entre los de Parres, Colunga y
Ribadesella se extiende la sierra del Sueve (1.159) y entre Llanes, Onís,
Cabrales, Peñamellera Alta, Peñamellera Baja y Ribadedeva, la sierra de
Cuera, con los picos Torbina (1.179), Vierzo (1.003), Jana (611), etc. En
Peñamellera Alta, las alturas decrecen, como en Carria (534).
Por último, se
encuentran elevaciones excavadas en calizas del Carbonífero superior, ya
-sea la caliza masiva, como Cotarazo (389) y Los Gavilanes (591) en el
concejo de Parres, en las calizas de Picos de Europa, como el cerro Forcao
del Cuerno (974) en Peñamellera Alta, y en la sucesión de pizarras, calizas
y areniscas del Estefaniense (formación Cavandi), como la sierra de Pará
(613) en Peñamellera Baja.
En las proximidades de
la costa, sobre todo entre Ribadesella y Pendueles, se conservan restos de
una plataforma caliza de unos 100 m. de altitud, que ha sido fuertemente
sometida a erosión «kárstica», presentando numerosas depresiones (dolinas),
rellenas de arcillas, en que se instalan los cultivos y entre los que asoman
los típicos mogotes redondeados (hum).
Se puede resumir la
morfología de este macizo diciendo que en él se conservan diversas
superficies de erosión, de probable origen marino, como ha sido mostrado en
algunas de ellas. La más antigua y más elevada se conserva en las sierras de
Sueve y Cuera, a 1.200 metros de altitud. Restos de otra se observan a los
800-900 m. (cuesta de Tebia, sierra de Escapa, etc.). Por debajo se encajan
las Sierras Planas más conocidas de Roñanzas (260), La Borbolla (220),
Hontoria (200), Cué (160) y Pimiango (140). Más abajo aún existe un nivel
representado por la rasa carstificada de Porrúa (100) y la superficie de 60
m. de Poo.
En su extremo oriental
se encuentra una zona deprimida, ocupada por
sedimentos
post-Hercinianos, Cretácicos y Terciarios, conocida como sinclinal de
Colombres, que comienza junto a Purón y se ensancha hasta 3 km. cerca de
Colombres. Por el Norte está limitada esta depresión por las Sierras Planas
de la Borbolla y de Pimiango, modeladas en cuarcitas Ordovícicas, cuyo
contacto con los
sedimentos post-Hercinianos se efectúa mediante una falla inversa de
dirección Este-Oeste. Por el Sur, estos sedimentos se apoyan
discordantemente sobre las estribaciones de la sierra de Cuera, existiendo
un escarpe mucho más acusado, desde el nivel medio de la depresión (150 m.),
hasta los 611 m. de pico Jana.

Pinchar sobre la imagen para verla a más
tamaño
|