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Esta unidad, a la que el nombre de cuenca
sólo cuadra desde el punto de vista hidrográfico y minero, se encuentra
limitada al Sur por
las Sierras Centrales, entre el
puerto de Tarna y Peña Ubiña (Peñubina), al Norte por la cuesta cretácica de
la depresión de Oviedo, al Este por el cordal de Ponga, sierra de
Giblaniella (Xiblaniella) y Peña Mayor, divisoria hidrográfica de las
cuencas del Sella y el
Nalón, y al Oeste por la sierra del Aramo.
Se trata de un espacio de unos 2.500 km2
de extensión, en el que las formas del relieve responden en gran medida a la
acción de la red fluvial sobre una potente serie de pizarras paleozoicas,
teniendo una escasa o nula importancia orográfica las formas adaptadas a
accidentes tectónicos o las derivadas de diferenciales litológicas. El Nalón
y los colectores principales de su red, Caudal, Turón, Aller (Ayer), Negro (Negru),
San Isidro, Huerna (Güerna) y otros, han tajado importantes series de
pizarras con intercalaciones de conglomerados, areniscas y hulla, dando
lugar a cordales formados por los mismos materiales que los lechos de los
ríos.
Según J. Muñoz, la
cuenca central era a finales del mioceno una amplia zona de topografía suave
y altitud reducida, situada entre los cordales de Somiedo y Ponga, que
habría permanecido emergida desde el paroxismo herciniano sin haber sido
afectada por la sedimentación mesocenozoica, y que desde el plioceno conoció
el asentamiento de la red hidrográfica actual. Dado el desnivel con el
Cantábrico, la topografía preexistente y las facilidades ofrecidas por el
roquedo, la red fluvial se encajó con rapidez sin condicionamientos
estructurales, originando el relieve actual, que en absoluto puede ser
considerado una fase terminal.
La cuenca central asturiana es
considerada como tal con criterios eminentemente mineros. De hecho, es una
área delimitada al sur por las montañas de la divisoria, al norte por la
cuesta cretácica de la
depresión prelitoral o
Depresión Longitudinal y al este al oeste por los
limites de la
cuenca hidrográfica del Nalón y su red. Geomorfológicamente, se trata de
un bloque de materiales paleozoicos (pizarras, conglomerados, areniscas y
hulla) disecado por los ríos de la
red del Nalón (Caudal, Turón, Aller, etc.) en cuyos valles se ubican
importantes yacimientos hulleros. El paisaje está fuertemente marcado por la
actividad minera. Los establecimientos industriales y residenciales ligados
a la minería aparecen por doquier, en especial siguiendo a los ríos, Nalón,
Caudal y Aller.
Coincide aproximadamente
con la llamada
Cuenca Carbonífera Central y tiene un carácter deprimido, rodeada por
escarpados relieves. Limita al Norte con
la Depresión
Longitudinal, en el tramo comprendido entre Oviedo y Nava. Este límite
es el único que se marca por un descenso del relieve, desde los 600-700 m.
hasta los 350 m., ya que los demás representan bruscas subidas hasta
1.500-2.000 m. La esquina Noroeste de la Cuenca no muestra una delimitación
clara, ya que el relieve de la misma desciende a partir del Monsacro hasta
enlazar con la
Depresión Longitudinal, por lo que lo hemos trazado por los
ríos Nalón y Bendones hasta el alto de Las Cruces. El resto del borde Oeste
se encuentra claramente marcado por el escarpe de las sierras del Aramo y
cordal de Lena que enlazan con las elevaciones de la cordillera Cantábrica.
Esta constituye el límite Sur con las sierras de los Pasos de Arbas, de
Piedrafita y Collaona que superan los 2.000 m. Al Este, un acusado y sinuoso
escarpe que bordea las sierras de, Fuentes de Invierno, Collarroces y Peña
Mayor, constituye el límite oriental, que separa a la cuenca de las agudas y
sinuosas Sierras Surorientales.
Abarca esta Cuenca
Central parte o la totalidad de los concejos de Oviedo, Langreo, San Martín
del Rey Aurelio, Siero, Bimenes, Nava, Morcín, Riosa, Mieres, Laviana, Lena
y Aller.
El sustrato geológico
abarca la mayor parte del
sector de la Cuenca Carbonífera, así como una
pequeña parte de
la unidad de Quirós del
sector de Luanco-Belmonte y parte
de la cobertera Permo-Mesozoica en el Norte. El
sector de la Cuenca
Carbonífera afecta a los concejos de Langreo, Siero, Bimenes, San Martín del
Rey Aurelio, Laviana, Mieres, Lena y Aller; la unidad de Quirós a los de
Oviedo, Langreo, Morcín, Mieres, Riosa y Lena. Por último, los sedimentos de
la cobertera Permo-Mesozoica se encuentran en el sustrato de los concejos de
Oviedo, Siero, Langreo y Nava.
Las rocas que constituyen
los relieves de la Cuenca Central son todas ellas de edad Carbonífera. Por
encima de la caliza de montaña y, como ya vimos con anterioridad, la
sucesión está constituida por más de 6.000 m. de pizarras, areniscas y
calizas alternantes, con frecuentes capas de carbón en algunos tramos o
«paquetes», según la terminología minera, lo que ha condicionado la
explotación industrial y los asentamientos urbanos en dicha cuenca. Como se
ha colocado el límite de la Cuenca Central en los rebordes Este y Oeste, al
pie de los escarpes formados por la caliza de montaña, que es la formación
más masiva y resistente junto con la cuarcita armoricana en los macizos
circundantes, esto quiere decir que dentro de la misma no se van a encontrar
relieves de este tipo, sino los formados por las rocas situadas por encima
de ellas, que no suelen presentar grandes espesores de capas resistentes
masivas, con excepción de un nivel de caliza, llamada caliza masiva o de
Peña Redonda, que llega a tener 250 m. y que constituye picos agudos, sobre
todo cerca de los rebordes oriental y occidental.
Entre las elevaciones
modeladas en la caliza de Peña Redonda tenemos en el concejo de Laviana,
Travesera, (1.273), El Cordal (1.017). En el de Aller, la sierra de
Piedrafita (2.042), Peña Redonda (1.826), Escollos de Carriza (1.230),
Morrón de Rioseco (1.544), Mota (1.720) y sierra de Collarroces (1.232), y
en el de Caso, Busllar (1.230). Todas estas cimas son agudas y estrechas y
siguen direcciones sinuosas marcadas por la estructura plegada de las
mismas, que suele ser Norte-Sur con variación en el límite oriental,
Norte-Sur en el occidental y Este-Oeste en el Sur (puerto de Piedrafita).
En el interior de la
Cuenca, la falta de capas cuya resistencia a la erosión sea manifiestamente
superior al resto, junto con la estructura de conjunto poco definida y
caracterizada por pliegues amplios y de grandes dimensiones, dan lugar a un
relieve más suave, sin grandes es carpes y con alineaciones montañosas
marcadas por la red fluvial, dominada por los ríos Nalón y Caudal y los
afluentes de ambos. Los ríos Nalón y Aller atraviesan la Cuenca en dirección
Sureste, mientras que el Caudal y el Pajares lo hacen hacia el Sur, debido a lo
cual, las elevaciones próximas a ellos tendrán direcciones predominantes
hacia el Noroeste o Norte respectivamente, con afluentes hacia el Noreste y
Este, ya que el conjunto de rocas de la cuenca se comporta como un material
homogéneo, con escaso control de la estructura tectónica. Esto se puede
observar, por ejemplo, a lo largo del valle del río Pajares, en que los
cordales que lo dominan son casi perpendiculares a la estructura geológica.
Como ejemplo de los primeros tenemos el cordal de Murias y Santibáñez, en el
concejo de Aller, y de los segundos, el cordal de los Llanos en el de Lena.
En el borde Norte, los
cordales y sierras llevan dirección predominante Este-Oeste, paralela a
la
Depresión Longitudinal, por la que corre el río Nora, con estribaciones
Norte-Sur, estando algunos de ellos formados por rocas Pérmicas, como por
ejemplo el Pingarrón en el concejo de Bimenes. Entre los relieves del borde
Norte, cuyo sustrato pertenece a
la unidad de Quirós, tenemos algunas
sierras con elevaciones constituidas por las areniscas Devónicas del
Naranco, como la sierra de Grandota (501) en el concejo de Oviedo, y otros
en el concejo de Siero, en que destaca la caliza de montaña, como Paranza
(547) y Cadaval (505).
Los restantes
cordales de la Cuenca están formados por las alternancias de pizarras,
areniscas y calizas del Carbonífero superior y su altitud aumenta de Norte a
Sur. Citaremos entre los más importantes, a los siguientes: en el concejo de
Siero, Lamuño (426) y Traspando (465); en Bimenes, la sierra de Llosona
(591); en Oviedo, la sierra de Picajo (708); en Mieres, los de
Cantorredondo (662), montes de Polio (1.046), Navaliego (1.106), cordal de
Lusorio (1.004), Llano la Tabla (752) y Campusas (887). En Langreo,
constituidos por Carbonífero superior-Pérmico, los de Peña Pando (478), San
Justo (466) y San Tirso (430). En San Martín del Rey Aurelio, Embernal (837)
y Cueto Treto (1.096). En Laviana, cordal de los Argayados. En Caso, sierra
de Trapa (1.133) y Llomba Berruga (1.058); en Lena, el cordal de los Llanos
(1.376), Peña Caballo (1.328), Brañavalera (1.482), cordal de Lena (1.395),
cordal de Carrocedo (2.020) y sierra de los Pasos de Arbas (2.035). En
Aller, cordal de Murias y Santibáñez (1.328), peñas de Cuaña (2.031), y
Collaona (2.040).
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